Bloomberg Línea — El aumento de las tensiones geopolíticas y las guerras en distintas regiones impulsaron un nuevo ciclo de crecimiento para la industria mundial de defensa. Detrás de ese movimiento hay un grupo reducido de compañías que concentran miles de millones en contratos de aviones, misiles y blindados. Ver más: La OTAN sopesa cancelar su cumbre de 2027 para evitar nuevas tensiones con Trump Las 100 mayores compañías productoras de armas del mundo registraron ingresos récord de US$679.000 millones en 2024 (el año más reciente para el que hay datos disponibles), un aumento de 5,9% frente al año anterior, según datos del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI). Además, las 20 principales empresas concentraron US$438.400 millones en ventas de armamento.
El reporte indica también que 77 de las empresas del top 100 aumentaron sus ingresos por armamento en 2024, incluyendo 42 que reportaron un crecimiento porcentual al menos de dos dígitos. “Dada la persistencia de la demanda y el volumen de pedidos pendientes de las empresas, es probable que se registren nuevos aumentos en los ingresos globales del sector armamentístico en los próximos años”, señala el estudio. La compañía que encabeza el ranking es Lockheed Martin Corp (LMT). La empresa estadounidense generó US$64.700 millones en ventas relacionadas con defensa. Su negocio incluye algunos de los programas militares más costosos del mundo, entre ellos el avión de combate F-35, sistemas de misiles, tecnologías espaciales y soluciones de defensa aérea.
Después de Lockheed Martin, le siguen RTX Corporation (RTX), con US$43.600 millones, y Northrop Grumman (NOC), con US$37.900 millones. También figuran General Dynamics (GD), con US$33.600 millones; Boeing (BA), con US$30.600 millones; y L3Harris Technologies Inc (LHX), con US$16.200 millones. Aunque Estados Unidos domina el ranking con 39 empresas en el listado de las 100, las compañías europeas han ganado relevancia ante el aumento de la demanda provocado por la guerra en Ucrania y la necesidad de reforzar sus arsenales. La británica BAE Systems ocupa el cuarto lugar mundial, con US$33.800 millones en ingresos militares.
La compañía fabrica vehículos blindados, sistemas navales, municiones y tecnología electrónica para defensa. Otros fabricantes europeos en los primeros 20 lugares son Airbus SE, Leonardo (Italia), Thales (Francia) y Rheinmetall (Alemania). Rusia mantiene una posición importante dentro de la industria militar a través de Rostec, el conglomerado estatal que agrupa decenas de empresas dedicadas a la fabricación de aviones, helicópteros, motores, sistemas de defensa aérea y armamento terrestre. La compañía ocupó el séptimo lugar del ranking, con US$27.100 millones en ingresos militares durante 2024.
Mientras que de Asia, China cuenta con una presencia creciente en la industria, aunque gran parte de sus compañías están vinculadas al Estado y enfocadas en abastecer las necesidades del Ejército Popular de Liberación. Entre las mayores firmas chinas aparecen Aviation Industry Corporation of China (AVIC), con US$20.300 millones en ventas militares; China Electronics Technology Group Corporation, con US$18.900 millones; y Norinco, con US$14.000 millones. Los países que más venden armas El liderazgo de las empresas coincide con el dominio de algunos países en las exportaciones militares. Entre 2021 y 2025, Estados Unidos fue el mayor exportador mundial de armas, con 42% del mercado global, según SIPRI.
Francia ocupó el segundo lugar con 9,8%, seguida por Rusia con 6,8%, aunque sus exportaciones cayeron 64% frente a 2020, debido a las sanciones internacionales y la necesidad de desviar su producción hacia su propio conflicto en Ucrania. Un cambio relevante del mercado fue el avance de Alemania, que con 5,7% superó a China (5,6%) y se convirtió en el cuarto mayor exportador mundial de armas. El conflicto en Ucrania también modificó el mapa de importadores. Entre 2021 y 2025, Ucrania se convirtió en el mayor comprador mundial de armas, concentrando 9,7% de las importaciones globales.
Le siguieron India, con 8,2%; Arabia Saudita, con 6,4%; Catar, con 6,8%; y Pakistán, con 4,2%.