Ciudad de México — México llegó a la tercera ronda de negociaciones bilaterales del T-MEC con Estados Unidos con la prioridad de defender su ventaja arancelaria frente al resto del mundo, un día después de que la Casa Blanca anunciara nuevos aranceles a Canadá, el tercer socio comercial. Este martes 21 de julio inició en Ciudad de México la tercera ronda de negociaciones entre México y Estados Unidos como parte de la primera revisión anual conjunta del T-MEC, luego de que la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, el mandatario estadounidense Donald Trump y el primer ministro canadiense Mark Carney, se encontraron durante la final del Mundial 2026. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, dio la bienvenida a una delegación de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), cuyo líder Jamieson Greer, busca endurecer las reglas de origen de la industria automotriz y extenderlas a otros productos, con miras a reducir el déficit comercial de su país. “El secretario Ebrard ha expresado que para México la prioridad es mantener la ventaja arancelaria sobre el resto de los países del mundo, la cual le ha permitido a consolidarse como el mayor exportador a los Estados Unidos”, dijo la Secretaría de Economía en una nota de prensa. A la luz de nuevos aranceles de Estados Unidos para Canadá, México se concentrará en que la administración del presidente Trump elimine los aranceles entre los países miembros, especialmente en los sectores de acero, aluminio y automotriz, buscando en su lugar fortalecer la competitividad regional.
En abril de 2026, México exportó a Estados Unidos con una tasa arancelaria promedio 3,6%, una de las más bajas dentro de los principales 14 países exportadores a dicho mercado, según el Informe sobre el estado que guarda el proceso de revisión del T-MEC y que entregó la Secretaría de Economía al Senado a inicios de julio. México mantiene un acceso libre de arancel para alrededor de 85% de sus productos bajo el T-MEC, frente a países competidores con aranceles de entre el 10% y el 25% en todas sus exportaciones, de acuerdo con el Informe. Víctor Manuel Herrera, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), dijo en conferencia de prensa que es deseable que de la tercera ronda de negociaciones progresen nuevos acuerdos, sin embargo, hay poco optimismo porque al “brincar” la fecha del 1 de julio ya no hay incentivos para poder acelerar acuerdos. “Sí preocupa lo que hizo Estados Unidos con Canadá porque uno de los temas que tienen es querer reducir los déficits comerciales con distintos países y México tiene el más alto”, expuso. “Aun así, tenemos ventaja en el arancel efectivo neto con Estados Unidos comparado con otros países; sí sería una señal muy negativa que aumentaran aranceles en este momento cuando el propósito es reducirlos, sobre todo aquellos del acero y aluminio”. 13 preocupaciones de México Aun con la ventaja competitiva de tener un arancel efectivo más bajo que otros países exportadores, las autoridades mexicanas pusieron sobre la mesa, en este inicio de las negociaciones, 13 preocupaciones dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Estos 13 puntos incluyen los incrementos arancelarios de Estados Unidos a industrias estratégicas bajo la Sección 232 y a productos no originarios del tratado bajo la Sección 122, entre otras.
Ver más: Revisiones anuales del T-MEC dan golpe anímico a la inversión privada en México De acuerdo con el Informe de la Secretaría de Economía al Senado, estos 13 temas representan “obstáculos significativos” para el comercio bilateral y requieren “atención inmediata” para mantener el equilibrio de relación comercial entre ambos países. México proyectó en la reunión de este martes las 13 preocupaciones en una diapositiva que observaban Ebrard; el subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez; y la coordinadora del Consejo Empresarial de Sheinbaum, Altagracia Gómez así como los funcionarios técnicos del USTR. Las preocupaciones que encabezan el listado son: recargo arancelario del 10% por importación temporal, según la Proclamación 11012 de EE.UU.; aranceles en virtud de la Sección 232: acero, aluminio y derivados, vehículos ligeros; y la Sección 232 sobre madera, madera aserrada y derivados, vehículos pesados, semiconductores, productos farmacéuticos y cobre. Otras preocupaciones mexicanas son el incumplimiento por parte de EE.UU. del informe final del panel del T-MEC sobre las reglas de origen para el sector automotriz; barreras comerciales a nivel estatal: bienestar animal, normativas en California, y el impuesto sobre el aguacate en Florida.
Ver más: México cobra US$4.000 por información sobre apagones eléctricos A la lista se suma el etiquetado obligatorio “Made in USA” en los productos cárnicos; el abuso del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida; sanciones laborales impuestas a los agentes de aduanas mexicanos; restricciones en sectores específicos, y rescisión del acuerdo de suspensión sobre el tomate. El listado concluye con preocupaciones de México sobre el Impuesto del 1% sobre las remesas enviadas desde Estados Unidos al extranjero, e Infracciones aduaneras de EE.UU., incluyendo el transbordo, la facturación falsa y el contrabando técnico. El embajador Greer viajará a Ciudad de México del miércoles 22 al viernes 24 de julio para continuar las conversaciones bilaterales de la revisión conjunta del T-MEC y se prevé que el funcionario se reúna con la presidenta Sheinbaum en el Palacio Nacional. Sheinbaum recibió al representante comercial estadounidense en Palacio Nacional el pasado 20 de abril, cuando ambos países sostuvieron reuniones previas al inicio de las conversaciones formales de la revisión del T-MEC.
El 1 de julio de 2026, Estados Unidos decidió no renovar el T-MEC en su forma actual y optó por revisiones anuales mientras el tratado sigue vigente por 10 años, en lugar de 16 años si se hubiera extendido automáticamente en dicha fecha.