Durante décadas, los centros de datos fueron diseñados como enormes salas refrigeradas, con pasillos de aire frío y miles de ventiladores trabajando para evitar el sobrecalentamiento de los servidores. La expansión de la inteligencia artificial está obligando a abandonar ese modelo: las nuevas GPU generan tanto calor que mover aire alrededor de ellas ya no resulta suficiente. La respuesta de NVIDIA parece contradictoria. Su plataforma Vera Rubin está preparada para recibir refrigerante a una temperatura de hasta 45 °C, más caliente que el agua de muchos jacuzzis.
En lugar de perjudicar la refrigeración, trabajar con un líquido tan cálido reduce la cantidad de energía necesaria para expulsar el calor fuera del edificio. Un servidor sin ventiladores ni pasillos de aire frío NVIDIA describe Rubin como su primera generación de infraestructura con refrigeración líquida completa. Esto significa que el líquido no solo enfría las GPU y los procesadores, sino también los componentes de red y otros elementos internos del sistema. El refrigerante circula por placas frías colocadas directamente sobre los chips.
Allí absorbe el calor y sale del servidor a aproximadamente 55 °C. Las temperaturas internas de los procesadores permanecen dentro de sus límites operativos porque el calor se captura en el mismo lugar donde se genera, en vez de esperar a que llegue al aire de la sala. © The Industry Code Youtube. La mezcla descrita por NVIDIA contiene un 75% de agua y un 25% de propilenglicol. No obstante, las instalaciones también pueden utilizar otros líquidos compatibles, como agua desionizada o mezclas PG25, dependiendo del operador y del diseño del centro de datos.
Al eliminar la necesidad de enfriar con aire los componentes del servidor, desaparecen los ventiladores internos y los tradicionales pasillos fríos y calientes. Esto también permite aumentar la densidad: NVIDIA afirma que equipos que antes ocupaban seis unidades dentro de un rack pueden reducirse a dos mediante una arquitectura completamente líquida. Por qué un líquido más caliente consume menos energía La clave está en la diferencia entre la temperatura del refrigerante y la del exterior. En un sistema convencional, el agua debe enfriarse considerablemente antes de volver a circular, una tarea que requiere compresores y grandes máquinas frigoríficas.
Cuando el circuito puede funcionar a 45 °C, resulta mucho más sencillo transferir el calor al aire exterior mediante refrigeradores secos, similares a radiadores gigantes. En climas favorables, los centros de datos podrían operar durante gran parte del año sin encender sus enfriadoras mecánicas, utilizando principalmente bombas y ventiladores exteriores. Según cálculos de NVIDIA, esta mayor temperatura podría liberar suficiente capacidad eléctrica para instalar hasta un 10% más de racks Vera Rubin dentro del mismo presupuesto energético . La compañía también asegura que la plataforma NVL72 puede entregar hasta diez veces más tokens por megavatio que la generación GB200, aunque estas cifras se basan en cargas y modelos específicos y pueden cambiar.
Un circuito cerrado que podría ahorrar millones de litros La reducción del agua es otra de las grandes promesas. Las torres de refrigeración tradicionales eliminan calor mediante evaporación y pueden consumir alrededor de 2,6 millones de galones —unos 9,8 millones de litros— por megavatio cada año. En una instalación con refrigeradores secos, el líquido se carga una vez y vuelve a circular en un circuito cerrado. NVIDIA sostiene que, en ubicaciones adecuadas, el consumo de agua destinado a refrigeración podría acercarse a cero.
Eso no significa que todos los centros de datos puedan prescindir completamente de las enfriadoras. Una instalación situada en una región fría tendrá condiciones muy distintas de otra construida en Phoenix o en una zona tropical. En los climas más cálidos, la refrigeración mecánica todavía podría ser necesaria durante determinados días del año. Rubin llegará a los sistemas comerciales durante la segunda mitad de 2026 y combinará 72 GPU Rubin con 36 CPU Vera en su configuración NVL72.
La propuesta de NVIDIA no consiste simplemente en fabricar chips más rápidos: busca rediseñar el rack , la alimentación eléctrica y la refrigeración como una única máquina. La paradoja es que, para contener el consumo energético de la IA, los centros de datos podrían tener que dejar de perseguir temperaturas cada vez más bajas. La solución no sería enfriar más, sino aprender a transportar y expulsar el calor con mucha mayor eficiencia. Fuente: Xataka.