Adeyemi & Gordon: presión y vértigo para el Barça

Adeyemi & Gordon: presión y vértigo para el Barça

El FC Barcelona está ultimando, con el jugador en la Ciudad Condal, el fichaje de Karim Adeyemi. El internacional alemán de 24 años pasó hace unos días la pertinente revisión médica antes de que se haga oficial en las próximas horas el cierre de una operación que obligará al club azulgrana a pagar 22 millones de euros y siete en variables al Borussia Dortmund. Adeyemi se va a convertir en el segundo delantero de la ‘operación refuerzos’ de este mercado estival azulgrana, con la idea de mejorar las prestaciones ofensivas de la plantilla atendiendo al explícito deseo del técnico, Hansi Flick. Sin que eso vaya en perjuicio de la posibilidad de apuntalar otras líneas como la defensa, Flick dejó claro a la dirección deportiva que su prioridad era mejorar, en número y en calidad, el potencial de su ataque.

Por eso se fichó a finales de mayo al extremo internacional inglés Anthony Gordon, por quien se acordó pagar al Newcastle 70 millones y 10 en bonus. Quedaría, además, la voluntad de incorporar a un ‘9’, con Julián Álvarez, el argentino del Atlético, manteniéndose de favorito. La intención de hacer un ‘desplegable’ en ataque tiene varias justificaciones técnicas. Se pueden resumir en vértigo, presión y competencia.

Un primer argumento pasa porque Flick disponga de una mayor amenaza y recursos donde elegir en su tercera temporada en el banquillo culé, sobre todo con ese sueño confesado de conquistar la Champions League. Durante la campaña anterior, sobre todo en la eliminatoria europea de cuartos de final ante el Atlético, todo quedó muy a expensas de los conejos que pudieran salir de la chistera de Lamine Yamal. Incorporar a dos flechas como Gordon, que marcó el gol más importante del fútbol inglés en 60 años hasta la irrupción milagrosa de Leo Messi para Argentina en la semifinal del Mundial, y como Adeyemi, a quien Flick hizo debutar en su día con la selección alemana, pretende diversificar esa responsabilidad. Preocupar al rival, especialmente en las altas instancias europeas, tiene que ver también con disponer de un buen fondo de armario que genere capacidad de intimidación.

Ahí se explica también ese movimiento de mercado que empieza por delante. En el Mundial, Gordon fue decisivo ante la RD Congo en los dieciseisavos de final saliendo desde el banquillo y participando en la remontada inglesa. Se convirtió en el primer futbolista en la historia de los Mundiales en dar dos asistencias como suplente en un partido de eliminación directa. También inició la remontada en cuartos ante Noruega conectando con Bellingham.

Por último, apareció al segundo palo de ese Argentina-Inglaterra para marcar un gol que muchos imaginaron en clave azulgrana: centra desde la derecha Lamine, remata Gordon. En su última temporada en el Newcastle aportó 17 goles y cinco asistencias en 46 partidos. Adeyemi cerró su última campaña en Dortmund con 10 goles y seis asistencias interviniendo en 39 partidos, jugando 1.836 minutos, así que su porcentaje de influencia de gol es notable. Tanto Adeyemi como Gordon tienen otro denominador común fisico: la velocidad.

Gordon registró una velocidad punta de 37,92 km/h, lo que le convirtió en el jugador más rápido de la Champions y presentarse en el Mundial como el más veloz. Desde que hay datos, Adeyemi es el sexto jugador más rápido de la historia de la Bundesliga con 36,65 km/h. Flick quiere versatilidad táctica, muy en la línea de lo que ha sido por ejemplo el ataque del PSG con puntas intercambiables posicionalmente y tanto Gordon como Adeyemi ofrecen esa cualidad. También por su facilidad para correr al espacio.

Otra de las virtudes que intentará explotar Flick con ellos será la capacidad de trabajo sin balón, lo que puede liberar -nunca dispensar- a Lamine Yamal para que pueda a volcar más energía para crear. A mayor número y mayor nivel, más facilidad para refrescar alineaciones sin merma de potencial.