América Latina envejece a ritmo inédito, lo que presionará sistemas pensionarios de la región: BID La especialista del Banco Interamericano de Desarrollo, María Teresa Silva-Porto, advirtió que la pirámide poblacional se está invirtiendo en todo el mundo, lo cual está dando como resultado a más adultos mayores que necesitan pensionarse y una fuerza laboral joven cada vez más escasa. San José, Costa Rica.- América Latina está envejeciendo a un ritmo inédito y además con un nivel de ingresos muy inferior al de países desarrollados, lo cual presionará a los sistemas pensionarios de la región, advirtió la especialista del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), María Teresa Silva-Porto. Durante una charla en el marco del Seminario Internacional FIAP-WPA 2026 “Pensiones para el Futuro”, la especialista aseguró que la pirámide poblacional se está invirtiendo en todo el mundo, lo cual está dando como resultado a más adultos mayores que necesitan pensionarse y una fuerza laboral joven cada vez más escasa. Te puede interesar Resaltó que mientras en Estados Unidos pasaron 62 años para que los adultos crecieran del 10 al 20% de la población total, en América Latina sólo tomará 29 años, “lo cual quiere decir que tenemos menos tiempo para adaptar nuestras economías, nuestras sociedades y nuestras políticas públicas”.
Asimismo, dijo que América Latina llagará al punto en el que uno de cada cinco de sus habitantes será mayor de 65 años con menos de la mitad del PIB per cápita que en su momento tuvo Europa cuando alcanzó ese mismo hito poblacional. Afectaciones a sistemas pensionarios En ese sentido, Silva-Porto detalló que estos cambios en la demografía de la región inevitablemente afectan a sus sistema pensionarios, tanto los de beneficio definido (como el del la Ley 73 del IMSS) como los de contribución definida (Afores). En el caso de los sistemas pensionarios de beneficio definido, advirtió que la inversión de la pirámide poblacional está haciéndolos más regresivos. “Cada vez hay menos contribuyentes aportando a ese sistema y el diseño de muchos de estos sistemas conlleva subsidios para mantener el nivel de beneficios que se prometen, beneficios que tienden a beneficiar más a las personas de altos ingresos”, declaró. En el caso de los sistemas de contribución definida, abundó en que lo que sucede es que al llegar a la edad de jubilación, como la población tiene una mayor esperanza de vida, el ahorro tiene que rendir por un número mayor de años, lo cual genera problemas en términos de la suficiencia de las pensiones.
Ola de reformas pensionarias La especialista resaltó que en esta coyuntura, varios países de América Latina han comenzado a tomar cartas en el asunto, con al menos nueve (incluido México) que han reformado su sistema entre 2019 y 2026. Dijo que a diferencia de lo observado en olas de reformas pensionarias que ha habido anteriormente en la región, no se observa un patrón en el que todos estén adoptando un mismo sistema (como ocurrió en los 80s y 90s), sino que cada quien se está adaptando dependiendo de su propia situación. Sin embargo, aseveró que sí se observan algunas tendencias, como por ejemplo que la medida más popular es incrementar las tasas de capitalización o bien que el ajuste de la edad de jubilación es de los cambios más difíciles de llevar a cabo (solo Brasil y Uruguay han ajustado las edades). Finalmente, Silva-Porto consideró que en una región donde la mitad de los trabajadores laboran en la informalidad, es importante que las reformas pensionarias sean un motor de formalización laboral y productividad.
Esperanza de vida, mayor a la esperada: WPA La esperanza de vida al nacer será de 77 años hacia mediados de siglo, mientras que en 2019 era de 73 años, lo que significa que estamos viviendo más de lo que los sistemas de pensiones fueron diseñados para sostener, aseguró Karol Fernández, presidenta de la World Pensions Association (WPA). “Las cifras son elocuentes: según Naciones Unidas, en el 2050 una de cada seis personas en el mundo tendrá más de 65 años, frente a una de cada 11 en el 2019”, sostuvo durante la inauguración del Seminario Internacional FIAP-WPA 2026. En el marco del evento organizado por la Federación Internacional de Administradores de Pensiones (FIAP) y la WPA, en San José, Costa Rica, dijo que esta situación plantea preguntas relevantes que trascienden fronteras. Recordó que los sistemas de pensiones no se evalúan solo por la rentabilidad de los fondos o el crecimiento de los activos administrados, “sino por su capacidad para entregar mejores pensiones y con ello ofrecer mayor seguridad a las personas”. IA, un terremoto para pensiones Por su parte, el presidente de la FIAP, Guillermo Zamarripa, comentó en su intervención que la Inteligencia Artificial (IA) afectará el futuro del trabajo, la continuidad laboral y, por lo tanto, “es un terremoto para el arreglo institucional de pensiones”.
Aseveró que en esa tarea los sistemas pensionarios aún quedan a deber, ya que la conversación sigue estando alrededor de otras temáticas como adopción, inversiones y atención al cliente. Asimismo, subrayó que las macrotendencias demográficas abren debates sobre la sostenibilidad fiscal de las pensiones, así como los conflictos entre generaciones. “El reto es encontrar el justo medio”, agregó. Finalmente, consideró que en un entorno cambiante como en el que nos encontramos, la mejor opción parecen ser “los esquemas mixtos adaptativos”. “En países con informalidad el componente de un ingreso universal parece buena solución”, detalló. En tanto, la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, enfatizó que su país es uno de los más avanzados en su proceso de envejecimiento poblacional.
Durante su participación en la inauguración, explicó que para 2050, una de cada cuatro personas en Costa Rica tendrá 65 años o más, más del doble de la proporción actual. Aseveró que esta nueva realidad exige políticas públicas con visión estratégica y responsabilidad intergeneracional.