El metal pinolero tiene una cita este 25 de julio con Rigo Fest XIII

El metal pinolero tiene una cita este 25 de julio con Rigo Fest XIII

El espacio para seguir fomentando el metal en Nicaragua no deja de crecer. Iniciativas como Rigo Fest, que este año celebra su décima tercera edición, son una muestra de que la escena continúa viva gracias al esfuerzo de músicos, organizadores y fanáticos que siguen apostando por el género. Lejos de apagarse, el metal nacional mantiene raíces firmes y una comunidad que continúa impulsando nuevas propuestas. Rigo Fest XIII se realizará este sábado 25 de julio, a partir de las 6:00 de la tarde, en Mamuth Pub, Managua.

Con una entrada general de 200 córdobas, el festival reunirá a seis bandas nacionales: Mofockos, Puercolicos Anónimos, Inanimate Like Corpses, BDSM, Xibalbá y Zolca; en una noche que promete riffs contundentes, mosh pits y toda la energía que caracteriza a la comunidad metalera pinolera. Pero el evento va más allá de un cartel de bandas. Los asistentes también podrán participar en rifas de entradas para futuros conciertos organizados por Sonica Conciertos Nicaragua, una guitarra acústica, camisetas oficiales; así como otros premios preparados por los organizadores y patrocinadores, convirtiendo la jornada en una experiencia que busca recompensar el apoyo del público. Rigo Fest es mucho más que un festival Detrás de esta iniciativa está Catedral Musical, colectivo que en los últimos años ha demostrado un compromiso constante con el desarrollo del rock y el metal en Nicaragua.

Gracias a ese trabajo, Rigo Fest ha evolucionado de una celebración entre amigos a uno de los festivales independientes más representativos de la escena nacional, ofreciendo producciones cada vez más profesionales y un espacio donde las bandas pueden conectar con nuevos seguidores. Más allá del espectáculo, festivales como este también cumplen un papel importante para el crecimiento de la música nacional. Cada edición representa una oportunidad para que nuevas generaciones conozcan a las agrupaciones locales, fortalezcan la comunidad metalera y demuestren que en Nicaragua existe talento dispuesto a abrirse camino con propuestas propias. Así que no vengan con que en Nicaragua no hay espacios para el metal.

Al contrario, cada vez hay más festivales que celebran a la raza metalera pinolera; así que es responsabilidad de todos que estas semillas musicales sigan germinando.