El once real y el irreal

El once real y el irreal

La FIFA hizo público el once ideal del Mundial según los fans. Una macroencuesta por Internet que acumula clics de anónimos. Un equipo sin ninguno de los dos centrales de la selección que conquistó la Copa del Mundo, sin Olmo en el mediocampo y sin Lamine en la delantera. Con tantos franceses como españoles y sin un riguroso criterio detrás: Vozinha, Pedro Porro, Lisandro, Upamecano, Cucurella; Olise, Rodri, Bellingham; Messi, Haaland y Mbappé.

Ese es un once irreal. Hay otro más real, el que confeccionaron las casas de estadísticas, las empresas que manejan datos y que establecen toda una serie de puntos cuantitativos para la elección de cada posición. Por ejemplo, para el portero se tiene en cuenta el número de paradas, los goles evitados y las salidas con éxito y para los delanteros hay entre 10 y 12 conceptos que acaban concluyendo con una media matemática. Es este: Kobel; Porro, Cubarsí, Laporte, Cucurella; Dembélé, Rodri, Bellingham; Messi, Haaland y Mbappé.

Tampoco está Olmo ni Lamine, pero se aplica un criterio, aunque no favorezca por ejemplo a Unai Simón porque en todo el Mundial hizo 10 paradas y el ‘Dibu’ argentino solo en la final, unas 14. La elección del once ideal de la FIFA debería regirse por tres maneras de entender el fútbol y hacer una media de las tres. Está bien que existan votaciones de los aficionados y que sean influyentes en un tanto por ciento, pero no el ciento por ciento. En segundo lugar, sería interesante hacer caso a las estadísticas, a la parte más cuantitativa del rendimiento, que debería asimismo tener un tanto por ciento asignado y, por último, debería existir un comité de expertos con también ex jugadores y exentrenadores que pusieran un sello de calidad ligado al conocimiento futbolístico puro con su tanto por ciento correspondiente.

Y eso lo debería firmar la FIFA. El once ideal no va a convencer nunca a todos, pero necesita un punto más de esfuerzo, convicción y valentía para confeccionarlo con un mínimo de rigor. En el mundo de hoy no es posible obviar el evidente tono mediático que también deben tener las votaciones, pero estas son mejores si se unen las opiniones de los fans, los números y los expertos. No solo uno de ellos.