En 3 días deja Netflix el fracaso de ciencia ficción del director de El Señor de los Anillos que dejó un agujero de 175 millones en Universal

En 3 días deja Netflix el fracaso de ciencia ficción del director de El Señor de los Anillos que dejó un agujero de 175 millones en Universal

Aunque la trayectoria de Peter Jackson era indiscutible a finales de los 90 y principios de los 2000, con una trilogía tan rotunda como El Señor de los Anillos y, años antes, películas como Agárrame esos fantasmas o Criaturas celestiales, la nueva década del milenio no le sentó nada bien. Después de cerrar la trilogía de El Hobbit, Peter Jackson se alejó del cine para volver cuatro años después firmando el guion de Mortal Engines, un rotundo fracaso de taquilla que abandona Netflix esta misma semana. Según ha confirmado la compañía, Mortal Engines abandonará Netflix en todos sus planes a partir del próximo viernes 25 de julio. Para los que queráis seguir viéndola, solo quedará pasar por caja, ya que estará disponible para alquilar o comprar en Apple TV, Rakuten TV y Prime Video, sin posibilidad de verla en streaming como parte de un servicio de suscripción.

Un fracaso de ciencia ficción y más de 175 millones de dólares Estrenada en 2018 y basada en la novela homónima de Philip Reeve, Mortal Engines trasladó al cine un mundo postapocalíptico bastante atípico. Tras lo que se conoció como la Guerra de los Sesenta Minutos, un conflicto catastrófico que puso en jaque a todas las naciones del planeta, los supervivientes hicieron algo sumamente curioso: levantaron las ciudades del suelo y las convirtieron en urbes móviles. Basándose en el "darwinismo municipal", durante un milenio las ciudades más grandes, como Londres, han devorado a las más pequeñas y se han apropiado de sus recursos. Hablamos de un mundo tremendamente hostil, donde las ciudades asentadas sobre tierra firme son rarísimas y, de hecho, pertenecen a lo que se conoce como la "Liga Anti-Tracción", una alianza de asentamientos rebeldes que se opone a esta matanza indiscriminada y pretende recuperar el modo en que el mundo estaba organizado antes.

Además, la tecnología avanzada ha desaparecido y todo gira en torno a engranajes y maquinaria de vapor. Con este planteamiento seguiremos a Hester Shaw y Tom Natsworthy: la primera, una fugitiva enfrentada al alcalde Magnus Crome de Londres; el segundo, un joven que acaba aliándose con ella tras el intento de asesinato perpetrado por Crome. Una cinta cuya historia tenía todo para despuntar, pero no lo consiguió. Con un presupuesto estimado de entre 100 y 150 millones de dólares, la película apenas recaudó alrededor de 84 millones en todo el mundo, una cifra que, una vez sumados los costes de distribución y marketing, se tradujo en unas pérdidas estimadas de 175 millones de dólares para Universal Pictures y sus socios financieros.

Aquello la situó rápidamente entre los mayores batacazos comerciales de 2018 y volvió a alejar a Peter Jackson de la primera línea mediática, aunque la muerte de Andrew Lesnie, buen amigo suyo y director de fotografía de El Señor de los Anillos, ya había contribuido a desencantarle del cine tres años antes. En este caso, eso sí, Jackson no dirigió la película, sino que ejerció como productor y guionista. De hecho, lo curioso es que Christian Rivers y él intercambiaron los papeles. Rivers, amigo personal del director de El Señor de los Anillos, ha trabajado junto a Jackson prácticamente desde sus inicios.

Fue artista conceptual y dibujante gráfico en Braindead: tu madre se ha comido a mi perro y Criaturas celestiales, además de supervisor de efectos visuales en la trilogía de El Señor de los Anillos y King Kong. Así, Jackson pasó a desempeñar un papel alejado de las cámaras y del foco mediático, mientras que Rivers asumió la dirección de Mortal Engines. El problema es que el nombre de Peter Jackson fue y es tan grande que él fue a quien pusieron contra las cuerdas por este fracaso. En 3DJuegos | 4 años antes de romper todos los récords con Obsession, Inde Navarrette se marcó un Henry Cavill