Ferrocarril de Cuba, turismo e historia a primeros planos

Ferrocarril de Cuba, turismo e historia a primeros planos

Cuba fue una de las primeras naciones latinoamericanas en tener el transporte por vía férrea. De tal suerte existe un Museo del Ferrocarril propiamente en una antigua terminal de La Habana, en plan de reformulación constante dan fe de tales criterios. Guías de esa instalación señalan que dicho Museo amplía sus colecciones. El Museo del Ferrocarril de Cuba de Cristina, en noviembre de 2002 fue declarado Monumento Nacional, inaugurado el 19 de noviembre de 2000, con el peso de la historia de este medio de transporte, el primero de Iberoamérica.

Cristina resultó la estación principal de la Empresa del Ferrocarril del Oeste, compañía fundada en 1859 por la familia Pedroso, de la vieja oligarquía terrateniente habanera. La terminal tomó su nombre de la propia calle donde se encuentra ubicada, bautizada de esa manera en honor a la gobernadora Doña María Cristina de Borbón, Regente del Reino de España. La edificación actual se terminó en el año 1902. En ese museo se exhiben locomotoras de vapor de vía ancha y estrecha, también diesel y eléctricas, fotografías, documentos, medios utilizados para el movimiento de trenes, y señales.

Una de las piezas más emblemáticas del museo es la nombrada Locomotora La Junta, construida en 1842, y que llegó a la occidental provincia cubana de Matanzas en enero de 1843, cuando presta servicio hasta los años 90 de ese siglo. De finales del XIX y principios del XX, Ferrocarriles Unidos de la Habana adquiere y unifica ese transporte de la provincia de Matanzas, cuando construye la Estación Central, y lleva hacia ese lugar a La Junta. Además, el museo posee un espacio que reproduce la sala de operaciones de una estación de la primera mitad del siglo XX y exhibe locomotoras de vapor, eléctricas y de diesel de diferentes épocas, una grúa de vapor, y vagones de carga y pasajeros. El ferrocarril se puso en servicio en 1837 para el transporte de mercancías y viajeros, y desde un inicio resultó un medio de suma relevancia.

Este primer ferrocarril español se construyó en Cuba y fue también el primero en servicio en las Antillas y del mundo iberoamericano, de ahí la relevancia. Para septiembre de 1830 llegó a la ínsula una Real Orden de 19 de julio para informar que José de Jesús Herrera y Herrera había recurrido al Rey con el propósito de solicitar permiso para construir un camino de hierro desde La Habana hasta San Antonio. Esa vía pretendió unir San Antonio de los Baños hasta la villa de Güines, maniobra para distraer la atención del verdadero primer ferrocarril. El 6 de julio de 1830 se iniciaron las gestiones para la construcción del tramo con el visto bueno de la Junta de Fomento, y las obras comenzaron el 19 de noviembre de 1835.

Entonces, el 15 de febrero de 1831 las autoridades de la Isla presenciaron una demostración del funcionamiento de la primera locomotora en Cuba, efectuándose una segunda exhibición pública, con cobro de la entrada, el día 24 de igual mes. El 19 de noviembre de 1838 se inauguró un segundo tramo que llegaba hasta la Villa de Güines. De ahí que una larga historia coloca al ferrocarril cubano en primeros planos de las miradas de muchos viajeros. mem/rfc