Coches Eléctricos "No sobreviviremos": Koji Sato, el jefe de Toyota, pide a sus rivales japoneses que se unan para vencer a los coches eléctricos chinos Koji Sato diseña un plan para que Japón compita con los eléctricos chinos mediante la transformación de sus métodos de producción y el desarrollo de nuevas plataformas compartidas. Koji Sato durante una presentación de Toyota. Javier Gómara 22/07/2026 08:00 Actualizado a 22/07/2026 08:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora El despertar de China como fabricante de coches ha roto cualquier esquema previo en la industria. Los fabricantes tradicionales sufren ante el empuje de un país que ha demostrado que es posible otra forma de crear coches. Los chinos han puesto en alerta máxima a las marcas japonesas tradicionales, y el vicepresidente del Grupo Toyota y máximo responsable de la marca Toyota, Koji Sato , cree haber encontrado la manera de contrarrestarlo. Como principal fabricante de Japón y del mundo, Toyota tiene las armas, tecnológicas y financieras, para revertir la situación, aunque necesita la ayuda de sus principales rivales.
El propio Sato ha propuesto estandarizar ciertos componentes entre los fabricantes competidores para reducir costes, aumentar la eficiencia e impulsar la innovación. “Si las cosas no cambian, no sobreviviremos”. Así de tajante se ha mostrado el responsable de Toyota durante una reunión anual con proveedores de la marca. Sato ha evitado mencionar directamente a los fabricantes de automóviles chinos, y en su lugar, ha planteado el reto como una mejora de la “competitividad internacional” de los fabricantes japoneses. Las cifras que preocupan a Toyota y a todo el mundo En 2021 Toyota anunció la mayor ofensiva de productos de su historia.
Muchos eléctricos. Según los datos de la ACEA, la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles, las ventas combinadas del Grupo Geely, SAIC Motor, BYD, Chery y Leapmotor alcanzaron las 138.140 unidades en Europa, mientras que Toyota, Suzuki, Honda, Nissan, Mazda y Mitsubishi sumaron tan solo 130.424 automóviles. De hecho, hace ya tiempo que China ha superado a Japón como el principal exportador de coches del mundo. A pesar de los resultados, Toyota sigue teniendo mucha fuerza en Europa y en gran parte del mundo, pero no así en China donde la situación es más sombría.
Los fabricantes japoneses han tardado en adoptar la transición a los vehículos eléctricos y están pagando las consecuencias, ya que las jóvenes empresas chinas emergentes del sector eléctrico registran crecimientos vertiginosos gracias a sus coches de última generación, avanzado software, carga ultrarrápida y tecnología de baterías. Las ventas de Toyota en China han caído un 17 % en el primer semestre de este año, mientras que las de Honda se han desplomado un 35 %. El sudeste asiático y Australia siguen un patrón similar, ya que una oleada de vehículos eléctricos chinos asequibles está erosionando la posición de los fabricantes tradicionales en esas regiones. La unión hace la fuerza Koji Sato dirige la marca de coches más vendida del mundo.
Ese es el contexto en el que se basa la iniciativa de Sato en la Asociación de Fabricantes de Automóviles de Japón, que él mismo preside. Su propuesta busca estandarizar componentes como el acero, los arneses de cableado y los plásticos en todas las principales marcas japonesas, liberando recursos para centrarse en lo que realmente diferencia a un automóvil a ojos de los nuevos compradores. Su razonamiento es el siguiente: crear un nuevo “estándar japonés” para las piezas que los proveedores de todo el mundo puedan fabricar. Estandarizar los componentes que los clientes nunca ven permitiría a los fabricantes de automóviles redirigir ese dinero hacia lo que sí les importa a los clientes, como las funciones de software, los sistemas de carga ultrarrápida y una gama más amplia de sistemas de propulsión.
Sato ha señalado que los proveedores actualmente producen 70.000 variantes diferentes de mazos de cables. Si se redujera esa cantidad, probablemente los costos de fabricación también disminuirían. Proyecto de estado no exento de grandes obstáculos Lograr que tantas marcas, modelos, variantes y líneas de producción diferentes de toda la industria se pongan de acuerdo en componentes comunes es una tarea enorme, y está lejos de ser seguro que sea siquiera factible. Pero los fabricantes de automóviles japoneses están bajo una presión real en este momento.
Si el máximo responsable del mayor fabricante de automóviles del mundo logra movilizar a sus competidores en este esfuerzo, podría darles una oportunidad de recuperar su dinamismo. “Ahora es precisamente el momento de seguir desarrollándonos y evolucionando para afrontar los desafíos y las iniciativas de reforma que debe enfrentar la industria automotriz en su conjunto”, ha comentado Sato. Temas Toyota Coches Eléctricos