Poco se habla de que, en solo tres años, este actor estrenó tres de las mejores películas de finales de los 90

Poco se habla de que, en solo tres años, este actor estrenó tres de las mejores películas de finales de los 90

Leer en la aplicación Mientras muchos actores pasan años y años encadenando papeles secundarios y pequeños trabajos en pilotos de televisión, Edward Norton dio en la diana en su primer disparo. Venía de tomar clases con el profesor Terry Schreiber y pronto fue descubierto. En 1995, fue seleccionado para el papel de Aaron Stampler en Las dos caras de la verdad entre dos mil aspirantes. Supuso su debut en el cine y vaya debut.

La cinta fue todo un éxito de taquilla y Norton ganó el Globo de Oro al Mejor Actor de Reparto. También fue nominado al Oscar y al BAFTA, pero no se lo llevó a casa. La cinta se estrenó en 1996 y fue la primera de una lista de varias obras maestras. La siguiente llegaría en en 1998: American History X .

Este largometraje es, prácticamente, el emblema del actor. Por mucho que pasen los años y por muchos títulos que estrene, seguimos recordándole con la cabeza rapada en la cinta de Tony Kaye - que, por cierto no quiso firmar su autoría por cosas que pasaron en la sala de montaje -. La película fue acogida con muchos elogios, en especial la actuación de Norton. De nuevo, fue nominado al Oscar, esta vez en la categoría de Mejor Actor.

Y tan solo un año después llegó a los cines El club de la lucha , que actualmente es una película de culto para muchos cinéfilos. A los ejecutivos no les había gustado y no confiaban en su estreno, pero reorganizaron la estrategia de marketing. La película no tuvo una buena acogida desde el primer momento, de hecho fue bastante controvertida y polémica. Pero posteriormente sí que tuvo éxito comercial y, como decimos, actualmente es una cinta muy apreciada por gran parte del público.

Su fama de "actor difícil" Ya en los 2000, Norton se consolidó como una estrella de Hollywood y él decidió explorar otras facetas. Se puso detrás de las cámaras para dirigir y protagonizar la comedia romántica Más que amigos (2000), antes de regalar otra de las interpretaciones más redondas de su carrera en La última noche (2002), a las órdenes de Spike Lee. Al mismo tiempo, se iba ganando la fama de actor difícil. Su implicación creativa era tal que a menudo reescribía guiones o se metía en la sala de montaje .

El caso más sonado llegó con su entrada en el Universo Cinematográfico de Marvel para dar vida a Bruce Banner en El increíble Hulk (2008). Sus discrepancias con el estudio sobre el corte final de la película terminaron alejándole del proyecto y provocando que Marvel le sustituyera por Mark Ruffalo en las siguientes entregas. Pero Norton logró capear la tormenta. En la década siguiente encontró el refugio en el cine de autor de la mano de directores como Wes Anderson (con quien ha colaborado en títulos como Moonrise Kingdom o El Gran Hotel Budapest ) y Alejandro González Iñárritu .

Fue precisamente con el director mexicano en Birdman (2014) cuando volvió a cobrar importancia para el gran público.