¿Se agota el colchón petrolero? La guerra en Irán vuelve a poner a desafiar al mercado

¿Se agota el colchón petrolero? La guerra en Irán vuelve a poner a desafiar al mercado

Bloomberg Línea — La liberación coordinada de 400 millones de barriles por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y la OCDE ha contenido las tensiones en el mercado petrolero, pero su fase final vuelve a poner a prueba el margen de las reservas estratégicas si persisten las interrupciones en el estrecho de Ormuz. Los precios de los productos petrolíferos han recuperado gran parte del terreno perdido y se sitúan entre un 10% y un 15% por debajo de los máximos de finales de marzo, después del colapso del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán y de la escalada militar de las últimas semanas. Maximilian J. Layton, analista de Citi, sostiene que “para septiembre, si los flujos a través del estrecho de Ormuz o la infraestructura energética siguen o pasan a verse materialmente comprometidos, esperaríamos otra liberación significativa”.

Desde marzo, los miembros de la AIE han ejecutado una liberación extraordinaria de 400 millones de barriles sobre unas reservas estratégicas que entonces ascendían a 1.800 millones. De ese volumen, 1.200 millones correspondían a existencias gubernamentales, con un compromiso de liberar 280 millones de barriles, mientras otros 600 millones estaban almacenados por la industria bajo obligación gubernamental, de los que se autorizaron 119 millones. Según Citi, la extracción física de las reservas estratégicas gubernamentales ronda ya los 170 millones de barriles hasta julio, con un ritmo medio de 1,1 millones de barriles diarios y un máximo superior a 2,7 millones en abril. Un margen cada vez más reducido El informe refleja que las reservas estratégicas gubernamentales de crudo de la OCDE descendieron desde 933 millones de barriles en febrero hasta 764 millones en julio.

Estados Unidos concentra la mayor parte del ajuste, al reducir sus existencias desde 415 millones hasta 319 millones de barriles, mientras Japón pasó de 263 millones a 217 millones. → Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día. En contraste, Europa apenas ha utilizado sus reservas estratégicas de productos, que retrocedieron desde 257 millones hasta 249 millones de barriles. Estados Unidos ya ha liberado cerca de 100 millones de barriles de crudo de un compromiso de 172 millones, mientras Japón ha utilizado alrededor de 70 millones de los aproximadamente 80 millones comprometidos. Europa, por el contrario, ha basado principalmente su contribución en la relajación temporal de las obligaciones de almacenamiento y apenas ha recurrido a unos 30 millones de barriles de reservas estratégicas.

Esa diferencia coloca a Europa ante una decisión compleja. “Creemos que es poco probable que la AIE libere más reservas antes de septiembre”, dijo Layton. En ese momento, podría producirse una nueva liberación liderada por Japón y Europa, principalmente de productos refinados, dado el fuerte ajuste que presenta ese mercado. No obstante, añade que “esto no está garantizado en absoluto”, ya que Europa también puede optar por preservar su colchón estratégico, mantener subsidios sobre los precios de los combustibles o favorecer que el encarecimiento de la energía aumente la presión para reanudar las negociaciones entre Washington y Teherán. Mientras tanto, las reservas estratégicas gubernamentales de los países de la AIE se sitúan en torno a 1.040 millones de barriles, frente a los 1.240 millones estimados en febrero.

Ver más: Las ganancias del S&P 500 dependen cada vez más del impulso de estas dos acciones De ese total, permanecen unos 740 millones de barriles de crudo, distribuidos aproximadamente entre un 40% en Estados Unidos, más del 20% en Europa y un 35% en Asia, además de más de 300 millones de barriles de productos petrolíferos, de los que Europa concentra más del 80%. El mercado sigue pendiente de la geopolítica El escenario central de Citi sigue contemplando una desescalada diplomática. “Creemos el mismo desenlace que antes: una resolución diplomática y una normalización de los flujos marítimos, posiblemente tan pronto como el próximo mes”, dijo Layton, aunque reconoce que la evolución dependerá de las decisiones tanto de la Administración de Donald Trump como del régimen iraní. El informe advierte de que una prolongación de la escalada militar podría mantener los precios del petróleo elevados durante más tiempo y activar nuevas liberaciones de reservas estratégicas. En cambio, un eventual acuerdo permitiría un rápido regreso a un mercado ampliamente abastecido, reduciría las presiones inflacionarias y favorecería menores tipos de interés reales junto con mejores expectativas de crecimiento.

Citi considera, además, que el mercado global dispone todavía de un colchón suficiente para evitar un escenario de escasez física durante 2026. El informe recuerda que los inventarios mundiales continúan situándose alrededor de 3.000 millones de barriles por encima de los niveles observados en la década de 1970, ajustados por demanda, y estima que serían necesarios entre nueve y doce meses para regresar a aquellos niveles. No obstante, el costo energético continúa aumentando. El gasto mundial en petróleo representa actualmente alrededor del 3,5% del PIB, frente a aproximadamente el 2% al inicio del año, tras haber alcanzado picos cercanos al 4% entre marzo y abril.

Citi estima que ese incremento añade alrededor de US$1,5 billones a los costos de la economía mundial, con implicaciones para la inflación, los tipos de interés y las perspectivas de crecimiento. Por ello, con el programa extraordinario de liberaciones cerca de concluir, el mercado permanecerá atento a la evolución del conflicto en Oriente Medio y a la disposición de los países de la AIE para recurrir nuevamente a sus reservas estratégicas si persisten las disrupciones.