Wall Street enfrenta una inusual incertidumbre ante la próxima decisión de la Fed

Wall Street enfrenta una inusual incertidumbre ante la próxima decisión de la Fed

La Reserva Federal dirigida por Kevin Warsh ya está alterando la dinámica de los mercados financieros. A pocos días de la reunión del 28 y 29 de julio, los operadores siguen profundamente divididos sobre el próximo movimiento del banco central: los mercados de swaps asignan cerca de 30% de probabilidad a un aumento de un cuarto de punto y 70% a que las tasas permanezcan sin cambios, una dispersión que rara vez se veía tan cerca de una decisión de política monetaria. La causa principal es el giro que Warsh ha impuesto desde que asumió el cargo en mayo. El nuevo presidente de la Fed decidió abandonar la guía prospectiva, una práctica que durante años permitió a los mercados anticipar con relativa precisión la trayectoria de las tasas. “Sin guía previa, vamos a ver probabilidades del 20%, 30% o 40% con regularidad”, explicó Jim Bianco, presidente de Bianco Research, quien sostiene que los operadores aún se están adaptando a esta nueva forma de comunicación.

La última vez que hubo tanta incertidumbre fue en septiembre de 2024, cuando los mercados dudaban entre un recorte de un cuarto o de medio punto. Jerome Powell, entonces presidente, optó por la reducción mayor para apuntalar un mercado laboral debilitado. Más leídas La compra de Tío Rico marca el regreso de una gran inversión en alimentos Wall Street sube impulsado por los semiconductores Cómo crear una cuenta en Binance paso a paso: guía para principiantes Inflación persistente Warsh ha sido claro en un punto: considera imprescindible contener una inflación que se mantiene por encima de la meta desde la pandemia. Por eso, los operadores dan por hecho que la Fed subirá las tasas antes de fin de año; la incógnita es el momento exacto.

Para quienes acierten, las ganancias pueden ser significativas; para quienes se equivoquen, las pérdidas serán mayores en un entorno de señales menos explícitas. Los economistas, sin embargo, muestran mucha más certeza. Una encuesta de Bloomberg entre 76 especialistas apunta a que la Fed mantendrá las tasas sin cambios en el rango de 3,5% a 3,75% en la reunión de la próxima semana. Los operadores de bonos compartieron brevemente esa visión cuando los precios al consumidor cayeron en junio por primera vez en seis años.

Pero la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, que impulsó los precios del petróleo, volvió a elevar las expectativas de un aumento de tasas. Los swaps ahora descuentan plenamente un incremento de un cuarto de punto para septiembre y anticipan más de dos alzas acumuladas para marzo. “Todavía no creo que la Fed vaya a subir las tasas la próxima semana”, dijo John Brady, director gerente de RJ O’Brien. “Pero el mercado me está diciendo que la decisión está mucho más reñida de lo que yo creo”. Con información de Bloomberg