Los accidentes de tránsito continúan representando una de las mayores crisis de salud pública en el mundo. Cada año, alrededor de 1.2 millones de personas pierden la vida en las carreteras y millones más sufren lesiones, convirtiendo esta problemática en la principal causa de muerte entre niños, adolescentes y jóvenes de 5 a 29 años. Aunque los esfuerzos internacionales han permitido reducir en un 21% la mortalidad vial desde 2011, los avances todavía no son suficientes para alcanzar la meta establecida para 2030: disminuir a la mitad las muertes y lesiones provocadas por accidentes de tránsito. Las cifras reflejan la magnitud del desafío.
Actualmente, los fallecimientos en carretera representan unas 3,178 vidas perdidas cada día; más de 130 cada hora y aproximadamente dos personas por minuto. Ante esta realidad, representantes de gobiernos, especialistas y organismos internacionales se reunieron en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, para analizar nuevas estrategias que permitan acelerar los compromisos del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021-2030. Accidentes viales: el reto mundial de reducir muertes El encuentro fue convocado por la presidencia de la Asamblea General de la ONU y el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS); Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien señaló que la mayoría de las muertes causadas por accidentes viales pueden prevenirse mediante políticas efectivas. De acuerdo con la OMS, durante 2025 fallecieron aproximadamente 1.16 millones de personas por accidentes en carretera.
Esta situación ocurre mientras el parque vehicular mundial continúa creciendo, con más de mil millones de nuevos vehículos incorporados durante la última década. Durante la reunión, los Estados miembros revisarán los avances alcanzados y compartirán experiencias de países que han logrado disminuir las muertes mediante programas sostenidos de prevención y control. Entre las principales medidas propuestas se encuentran el diseño de carreteras más seguras, la regulación de la velocidad; el uso obligatorio del casco y cinturón de seguridad, mejores estándares para los vehículos y una atención médica rápida para las personas afectadas. En Estados Unidos, aunque las estadísticas muestran una reducción reciente, los accidentes viales permanecen como una preocupación de salud pública.
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA); informó que durante 2025 se registraron 36,640 muertes por esta causa, una disminución del 6.7% respecto al año anterior. Sin embargo, los adolescentes continúan siendo uno de los grupos con mayor riesgo. Los jóvenes de 16 a 19 años presentan una alta participación en accidentes fatales; por lo que las autoridades mantienen campañas orientadas a promover una conducción responsable y prevenir nuevas tragedias en las carreteras.