Crecimiento mundial se podría desacelerar por escalada de la guerra: BM

Crecimiento mundial se podría desacelerar por escalada de la guerra: BM

El banco ha barajado tres escenarios; el peor de los casos está a punto de materializarse, en él la inflación sería de 4.5% y el PIB de 1.3%. La escalada de las hostilidades entre Estados Unidos (EU) e Irán podría reavivar la inflación, provocar un aumento de las tasas de interés y hacer que el crecimiento mundial se reduzca hasta 1.3%, frente a 2.9% del año pasado, advirtió a Reuters el economista jefe del Banco Mundial (BM), Indermit Gill. Gill, que se jubila a finales de agosto, señaló que el banco había barajado tres escenarios en sus previsiones económicas de junio, dada la gran incertidumbre que rodea a la guerra en Medio Oriente, pero que el peor de los casos (con hostilidades que se prolonguen durante seis meses o más) ya está a punto de materializarse. En ese escenario, la inflación general mundial alcanzaría 4.5 por ciento.

Problema con fertilizantes Los combates prolongados y los daños a la infraestructura petrolera de la región también agravarían la inseguridad alimentaria al interrumpir los envíos de fertilizantes, helio y azufre necesarios para la agricultura, lo que desencadenaría una cadena de efectos secundarios que podrían incluir un aumento de las tasas, afirmó Gill. Sus comentarios han sido los primeros de un alto cargo del BM desde el fuerte aumento de las tensiones entre Washington y Teherán y el colapso del acuerdo de alto el fuego de abril, que había alimentado las esperanzas de que el impacto del conflicto fuera menos grave. La guerra se recrudeció esta semana, cuando las fuerzas estadounidenses bombardearon objetivos en el sur y el oeste de Irán, y Teherán atacó instalaciones estadounidenses en Baréin, Kuwait y Jordania. El tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz siguió viéndose interrumpido, y los hutíes de Yemen, alineados con Irán, anunciaron un bloqueo naval de los envíos de Arabia Saudí a través del estrecho de Bab el-Mandeb, que da acceso al mar Rojo.

Gill señaló que los países pobres que aún no se han recuperado de la pandemia de Covid-19 podrían enfrentarse a una mayor inseguridad alimentaria, mientras que las naciones con altos niveles de deuda se verían afectadas por el aumento de los costos de financiamiento a medida que subieran las tasas de interés, lo que reduciría el gasto en educación, sanidad y otros servicios esenciales. “Mi propia impresión es que quizá aún nos queden unos meses para eso, ya que todavía no se ha empezado a observar un incremento de tasas de interés oficiales”, afirmó. Una vez que la inflación se acelere, podrían pasar sólo unos meses antes de que los países muy endeudados se enfrenten a graves problemas para hacer frente al servicio de su deuda, añadió. Están apareciendo signos de tensión. Algunos países con problemas de liquidez han solicitado al Fondo Monetario Internacional que amplíe los préstamos existentes.