A través de un comunicado, la Accra expresó su respaldo a la Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores cubano, del 21 de julio, y consideró el más reciente informe del Departamento de Estado estadounidense como un nuevo intento de justificar la continuidad de la política de hostilidad contra la Isla. Remarcó que no existen pruebas públicas para sostener la afirmación de que Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional de la “mayor potencia militar, económica y tecnológica del planeta”, mucho más cuando es el país caribeño el que ha sido objeto de agresiones de todo tipo. “La historia demuestra que Cuba nunca ha desarrollado una política de agresión militar contra los Estados Unidos ni ha amenazado su integridad territorial. Por el contrario, el pueblo cubano ha sido quien ha soportado durante décadas medidas coercitivas unilaterales destinadas a debilitar su economía y aumentar las dificultades de su población”, sostuvo. Agregaron que la verdadera fortaleza de la nación caribeña nunca ha sido militar ni económica, sino que reside en la defensa de su soberanía, en la resistencia de su pueblo, la solidaridad, y en la proyección internacional de políticas de cooperación en materia de salud, educación y ciencia, entre otros ámbitos.
El comunicado igualmente llamó la atención sobre el creciente uso de un discurso que pretende identificar cualquier proyecto político de izquierda, cualquier propuesta de justicia social o cualquier posición crítica frente a determinadas políticas internacionales como una amenaza para la seguridad de Estados Unidos. “La Accra considera que ese enfoque no favorece la paz ni el entendimiento entre los pueblos y resulta incompatible con el espíritu de diálogo y respeto que debe prevalecer en las relaciones internacionales”, subrayó. Enfatizó que más de seis décadas de sanciones, aislamiento y presión económica no han logrado el objetivo declarado de provocar un cambio político en Cuba; pero sí han generado enormes dificultades para la población, afectando el acceso a alimentos, medicamentos, tecnologías y oportunidades de desarrollo. Agregó que intentar presentar la trayectoria solidaria cubana como parte de una supuesta estrategia de desestabilización constituye una interpretación que la organización rechaza por completo. “La comunidad internacional necesita más cooperación, más entendimiento y más respeto a la soberanía de los pueblos, no una nueva Guerra Fría basada en la confrontación ideológica”, apuntó. La Accra remarcó que la nación caribeña no es una amenaza para Estados Unidos y expresó plena solidaridad con el pueblo cubano frente a las campañas de descrédito que buscan presentar al país como un peligro internacional. “Lo que representa Cuba es el derecho de un pueblo a defender su independencia, su soberanía y su propio modelo de desarrollo sin injerencias externas”, precisó la declaración y llamó a todos los residentes en el exterior, a los movimientos de solidaridad, organizaciones sociales y personas comprometidas con la paz a defender la verdad. mar/kmg