El Banco Mundial calculó que los dos terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio provocaron 19.600 millones de dólares en daños físicos directos, aunque el costo de reconstrucción podría duplicar esa cifra y acercarse a los 50.000 millones, según un informe preliminar publicado este jueves. Los sismos, de magnitud 7.2 y 7.5, dejaron cerca de 5.000 muertos, 17.000 heridos y unos 18.000 desplazados, de acuerdo con cifras oficiales. Se trata del terremoto más letal en el país desde 1812, con graves afectaciones en Caracas y en el estado La Guaira. El informe subraya que el desastre golpeó a una nación ya marcada por una tasa de pobreza superior al 76% y por la migración de más de 7,9 millones de personas desde 2015. “Sin inversión adicional oportuna, el impacto negativo sobre la capacidad productiva y los niveles de vida ralentizará la recuperación”, advirtió Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.
Más leídas Tasa de Cambio BCV 23 de julio de 2026: 737,8816 Bs/USD (+0,0881%) Caracas figura entre las ciudades con peor prima salarial del mundo Empresas de EEUU toman ventaja en la carrera por activos petroleros venezolanos El cálculo se realizó mediante el sistema GRADE (Global Rapid Damage Estimation), que combina modelado sísmico remoto, datos locales, imágenes satelitales y reportes de daños de organismos públicos y humanitarios. El estudio no incluye los costos de “reconstruir mejor”, como mejoras estructurales o limpieza de escombros, ni las pérdidas económicas directas, entre ellas la reducción del 1% en la oferta laboral prevista para este año. El informe detalla que el 47% de los daños se concentró en viviendas, el 27% en infraestructura y el 26% en edificaciones no residenciales. El Banco Mundial trabaja junto al gobierno venezolano, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF en una evaluación más amplia de los costos de recuperación y reconstrucción, que podría tardar meses.
Según el organismo, el ritmo de reconstrucción será decisivo para definir la trayectoria económica y social del país. Sin mayores inversiones públicas y privadas, la capacidad productiva y el PIB podrían mantenerse por debajo de los niveles previos al sismo hasta al menos 2036. Aunque un mayor endeudamiento incrementaría la carga financiera de Venezuela, también podría impulsar el crecimiento y fortalecer gradualmente la posición fiscal. Con información de Reuters