El FMI eleva al 2,4% la previsión de crecimiento de Brasil en 2026

El FMI eleva al 2,4% la previsión de crecimiento de Brasil en 2026

La economía brasileña recuperará impulso este año después de cerrar 2025 con un avance del 2,3%, apoyada por la mejora de los términos de intercambio, los mayores precios internacionales del petróleo y el respaldo de la política fiscal. La nueva previsión del Fondo Monetario Internacional supone que Brasil crecerá una décima más que el pasado ejercicio, antes de moderarse nuevamente en 2027. Brasil crecerá una décima más que en 2025 pese a mantener unas condiciones monetarias restrictivas El organismo ha elevado en cinco décimas su anterior previsión para 2026, hasta el 2,4% , mientras que para 2027 calcula una expansión del 2,2%. El FMI atribuye esta revisión a la fortaleza de la cosecha y al comportamiento de la actividad durante el primer trimestre.

Evolución y previsiones del PIB de Brasil Año Crecimiento del PIB Situación 2024 3,4% Dato registrado 2025 2,3% Dato registrado 2026 2,4% Previsión del FMI 2027 2,2% Previsión del FMI Fuente: FMI e IBGE. El petróleo y las reformas sostienen la recuperación El PIB de Brasil comenzó 2026 con un crecimiento del 1,1% respecto al trimestre anterior y del 1,8% en comparación interanual. La agricultura avanzó un 2%, la industria un 1% y los servicios un 0,5%, mientras que la inversión aumentó un 3,5% en términos trimestrales. La economía generó durante esos tres meses un PIB de alrededor de 3,3 billones de reales.

El FMI considera que la economía brasileña ha demostrado una notable capacidad de resistencia ante las perturbaciones internacionales. Su condición de exportador neto de crudo permite al país beneficiarse parcialmente del encarecimiento de la energía, mientras que el elevado peso de las fuentes renovables en la generación eléctrica reduce su exposición frente a otros grandes mercados. El petróleo funciona como un amortiguador para el crecimiento, aunque también genera nuevas presiones inflacionarias El organismo también identifica factores estructurales que pueden sostener el crecimiento a medio plazo. Entre ellos figuran la implantación de la reforma del IVA , aprobada en 2023, el incremento de la producción de hidrocarburos, la ampliación de las relaciones comerciales y las políticas relacionadas con la transformación ecológica.

No obstante, la expansión perderá fuerza en 2027 debido a que las condiciones monetarias seguirán siendo restrictivas. Aunque el Banco Central de Brasil redujo los tipos de interés en marzo y abril, el FMI considera necesario conservar flexibilidad ante la incertidumbre internacional y la evolución de los precios energéticos. La inflación podría alcanzar el 5,6% a finales de 2026 La principal amenaza para las perspectivas brasileñas continúa siendo la inflación . El FMI espera que la tasa interanual aumente temporalmente hasta el 5,6% a finales de 2026, en parte por la transmisión de los elevados precios internacionales del petróleo a los combustibles, el transporte y otros costes productivos.

Esta previsión de cierre de año es superior al crecimiento medio de los precios del 4% que recoge la actualización de julio de las perspectivas mundiales del organismo. Ambas cifras emplean referencias distintas: una mide la inflación interanual al finalizar el ejercicio y la otra refleja la variación media del conjunto del año. La inflación permanecerá por encima de la meta del 3% y no convergerá plenamente hasta mediados de 2028 El Fondo calcula que las presiones comenzarán a disminuir posteriormente y que la inflación convergerá de manera gradual hacia la meta del 3% a mediados de 2028. En este contexto, respalda las reducciones de tipos ejecutadas hasta ahora, pero recomienda que las próximas decisiones dependan de los datos y de la evolución del conflicto en Oriente Medio.

El FMI pide utilizar la renta petrolera para reducir la deuda La mejora de los ingresos procedentes del petróleo abre una oportunidad fiscal, pero también plantea el riesgo de que los recursos extraordinarios se conviertan en gasto permanente. El FMI recomienda que Brasil destine una parte significativa de esta recaudación adicional al ahorro y a la reducción sostenida de la deuda pública . El Fondo insta al Gobierno brasileño a transformar los ingresos extraordinarios del petróleo en menor deuda y más capacidad inversora El organismo reclama un ajuste fiscal más ambicioso, acompañado de reformas que reduzcan la rigidez del gasto y revisen los beneficios fiscales. Al mismo tiempo, defiende preservar las ayudas sociales focalizadas y reservar espacio presupuestario para inversiones prioritarias en infraestructuras, productividad y transición energética.

La evolución de Brasil dependerá así del equilibrio entre el impulso proporcionado por el petróleo, la cosecha y las reformas estructurales, y la necesidad de contener la inflación y estabilizar las cuentas públicas. La economía parte de una posición resistente, pero afronta un escenario condicionado por los precios de la energía, las tensiones geopolíticas y el elevado coste de financiación.