Han pasado más de dos décadas desde el estreno de La comunidad del Anillo, pero la trilogía de El señor de los Anillos sigue siendo una de las mayores referencias del cine fantástico. Hablamos de tres películas consideradas perfectas por muchos y que, de hecho, aunque se alejan en algunos aspectos de los libros de Tolkien, influyeron enormemente en las producciones que llegaron años después. Pocas han alcanzado ese mismo nivel de épica, construcción de mundo y desarrollo de personajes. Ahora, quienes queráis revisitar la Tierra Media tendrán una última oportunidad antes de que las tres películas abandonen el catálogo de Netflix esta semana.
Según ha confirmado Netflix, el gigante del streaming retirará de un plumazo las tres cintas —La comunidad del Anillo, Las dos Torres y El retorno del Rey— el próximo 26 de julio. A partir de esa fecha, las películas dejarán de estar disponibles en el servicio, aunque podréis seguir viéndolas como parte de la suscripción de Movistar Plus+ y HBO Max. Además, también estarán disponibles para alquilar o comprar en Rakuten TV, Prime Video y Apple TV. El Señor de los Anillos: un hito de la producción en el cine Pero ¿qué decir de El señor de los Anillos que no se haya dicho ya?
Y es que, aunque el resultado fue extraordinario, incluso su concepción dejó un legado imborrable en los grandes blockbusters épicos del séptimo arte. Después de años intentando convencer a distintos estudios, Peter Jackson encontró en New Line Cinema el respaldo necesario para adaptar la obra de Tolkien en tres largometrajes. La decisión permitió respetar el ritmo de la historia y desarrollar a sus personajes con una profundidad que habría sido imposible en una única película o incluso en una adaptación dividida en dos partes. De hecho, es bien sabido que, en sus orígenes, Harvey Weinstein puso bastantes impedimentos a Jackson, Fran Walsh y Philippa Boyens, guionistas y productores de la trilogía —con el neozelandés como director—, durante las negociaciones para sacarla adelante.
Miramax, dirigida entonces por los hermanos Weinstein, fue uno de los estudios a los que Jackson acudió con la idea de adaptar la obra en tres películas, pero la compañía le exigió condensarla en un único largometraje de dos horas y media y, si no aceptaba, amenazó con sustituirlo por Quentin Tarantino. Finalmente, Miramax vendió los derechos en los años noventa y New Line Cinema los adquirió, respetando la visión original del director. Pero si hay un aspecto que convirtió a la trilogía en un caso prácticamente único en Hollywood fue su rodaje. En lugar de filmar cada entrega de manera independiente, Jackson y su equipo grabaron las tres películas de forma consecutiva entre 1999 y 2000, un proceso que se prolongó durante más de un año en Nueva Zelanda.
Aquella arriesgada estrategia permitió mantener la continuidad entre las entregas y reducir el tiempo de producción, rodaje y postproducción a 8 años, y dio como resultado una de las producciones más ambiciosas jamás realizadas. El resultado fue una trilogía que trascendió el éxito comercial para convertirse en una obra fundamental del cine moderno. Ganadora de 17 premios Óscar —11 de ellos para El retorno del Rey, que igualó el récord histórico de Ben-Hur y Titanic—, la saga alcanzó un estatus de intocable que mantiene a día de hoy. En 3DJuegos | ¡Después de 36 años!
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