Bloomberg — El gobierno de Estados Unidos añadió CEIBA Investments Ltd, una empresa con sede en Guernsey que ha estado invirtiendo en bienes raíces comerciales cubanos desde 1996, a su creciente lista de entidades sancionadas a medida que aumenta la presión sobre la isla gobernada por comunistas. En un comunicado, EE.UU. dijo que señalaba a CEIBA por su papel en ayudar al gobierno a eludir sanciones anteriores. En concreto, EE.UU. afirmó que la filial panameña de CEIBA había asumido la plena propiedad de un joint venture después de que el conglomerado cubano Gaesa, propiedad del ejército, fuera sancionado anteriormente este año. El Departamento del Tesoro dio a los inversionistas hasta el 22 de agosto para “reducir” las transacciones con la empresa.
Llamadas a CEIBA fuera del horario laboral no fueron respondidas de inmediato. CEIBA posee el Miramar Trade Center, un complejo de uso mixto de seis edificios en La Habana, a través de su filial Monte Barreto, según su sitio web. También posee participaciones en cinco hoteles, cuatro de los cuales eran operados por la empresa española Meliá. El martes, Meliá anunció el cese total de sus operaciones en Cuba debido a la presión estadounidense.
Los anuncios realizados el jueves por la administración Trump incluyeron a varias otras empresas y personas, entre ellas el ministro de Salud cubano, aunque CEIBA fue la única entidad con sede en el extranjero. Tras las acciones previas del gobierno de EE.UU., CEIBA declaró el 11 de mayo en su sitio web que había suspendido temporalmente las operaciones en uno de los tres hoteles que administra en la playa de Varadero, en Cuba, y que había reducido las operaciones en los demás. Asimismo, advirtió que podría ser sancionada directamente en cualquier momento. “La compañía no posee activos en EE.UU. que puedan ser objeto de congelación o embargo”, declaró CEIBA. Aun así, “mantener relaciones operativas normales con bancos, instituciones financieras y otros proveedores de servicios se volverá más complicado”.
Washington ha estado asfixiando la economía cubana, en particular su otrora lucrativo sector turístico, en su intento por derrocar al gobierno de La Habana. En enero, la administración Trump comenzó a bloquear importantes envíos de combustible a la isla, lo que perjudicó aún más a su industria turística. También fueron sancionados el jueves José Ángel Portal Miranda, ministro de Salud Pública de Cuba, y dos empresas estatales involucradas en las brigadas médicas internacionales de Cuba. Lea más en Bloomberg.com