Hafiz Gariba, de trabajar en una mina al primer equipo del Barça

Hafiz Gariba, de trabajar en una mina al primer equipo del Barça

Hafiz Gariba (19 años) no tuvo una infancia como la del resto de sus compañeros. El central nació en Ghana y su situación familiar le obligó a tener que llevar dinero a casa desde niño. A los cinco años, Hafiz trabajaba en una mina. Su piel no olvida aquella etapa, pues a día de hoy sus piernas conservan cicatrices.

El fútbol le permitió a Gariba abandonar su país y, en muy poco tiempo, ya en Catalunya, se convirtió en un prometedor futbolista. Históricamente, a Ghana se la ha conocido como la Costa de Oro por ser uno de los mayores exportadores de oro de África. La minería ghanesa atrae más de la mitad de la inversión extranjera y representa más de un tercio de los ingresos por exportaciones. Minerales como el diamante, el manganeso o la bauxita también se encuentran en las minas del país.

Su familia se quedó en Ghana y él les cuida desde la distancia. "Cuando estaba en Ghana, mi entrenador siempre me aconsejaba y me motivaba mucho. Fue entonces cuando supe que algún día sería jugador profesional. Siempre creí que algún día estaría allí. Cuando estaba en África, pensaba todo el tiempo en el Barcelona", explicó el propio Hafiz en los canales de Marcet, la academia barcelonesa en la que comenzó a jugar cuando llegó.

Después, pasó por el Codolar de la cuarta división catalana, la categoría estatal más baja. Unas condiciones físicas anómalas "Estaba durmiendo y cuando me desperté vi la noticia de que el Barcelona me quería. Me asusté. Pensaba que no era yo a quien buscaban", reconoció.

Pero el Barça, que lo vio en directo, tenía muy clara su apuesta. Firmó a principios de 2025 y, año y medio después, está realizando la pretemporada con el primer equipo. Hafiz es un central con buen pie que, además, tiene unas condiciones físicas anómalas para un defensa. Gariba se asentó y creció en el Juvenil A de Pol Planas.

Durante las primeras sesiones, trataba de impresionar al cuerpo técnico y a sus nuevos compañeros. Quería convencer a todos de que tenía nivel suficiente para estar en el Barça. "Juega a dos toques", solían decirle para que se sacudiera la presión que él mismo se ponía. Cuando comenzó a hacerlo, explotó. Estos días, Hansi Flick ha podido verle de cerca, aunque se perdió algunas sesiones a causa de un proceso gripal. "Es el jugador más rápido que hemos visto", cuentan desde Can Barça.

Su pico de velocidad es el motivo por el que le ven con capacidad de adaptarse al sistema defensivo de Flick. Siempre muestra predisposición por aprender y mejorar y, aunque solo habla inglés y está aprendiendo el castellano, fue ganando jerarquía en el Juvenil A. En el club remarcan que Hafiz necesita un entorno estable para poder jugar con confianza. Con Planas, lo consiguió.

Ahora, le toca dar el salto al Barça Atlètic. De Gariba destacan su profesionalidad. Sus buenas actuaciones en la Youth League han llevado a que grandes clubes del continente apunten su nombre. En la Ciutat Esportiva le ven potencial para escalar al primer equipo.

No es el primer futbolista del país en vestir los colores azulgrana. Las dos últimas temporadas, Aziz Issah ha competido con el Barça Atlètic. Kevin-Prince Boateng, en 2019, jugó con el primer equipo. Gariba lleva muy poco tiempo en una estructura profesional.

Sin embargo, en apenas unos meses ha impresionado. Con todavía mucho margen de mejora, es uno de los nombres a tener en cuenta.