Irán elevó nuevamente el tono de sus declaraciones contra Estados Unidos luego de que el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, advirtiera que el presidente Donald Trump terminará pagando «un precio mucho más alto» por la estrategia militar que impulsa contra la República Islámica. Según el canciller iraní, dentro de la Administración estadounidense existen funcionarios que continúan promoviendo una política de confrontación sin tomar en cuenta la realidad sobre el terreno. Además, afirmó que esos sectores parecen estar más enfocados en el escenario político de las elecciones presidenciales de 2028 que en las consecuencias que podría generar una mayor escalada del conflicto en Oriente Medio. Entretanto, las declaraciones llegan en medio del recrudecimiento de las tensiones entre ambos países, luego de la ruptura del frágil alto el fuego alcanzado meses atrás.
Desde entonces, Washington ha intensificado sus operaciones militares contra territorio iraní, mientras Teherán ha respondido con ataques dirigidos contra bases estadounidenses desplegadas en la región. Asimismo, Estados Unidos restableció el bloqueo militar sobre los puertos iraníes, una medida que incrementó la presión sobre el país persa y elevó el riesgo de un enfrentamiento de mayores dimensiones. Irán advierte a Trump sobre el costo de la escalada militar Por su parte, Donald Trump reiteró que las operaciones militares continuarán hasta debilitar significativamente la capacidad defensiva de Irán. Además, advirtió que; si Teherán se niega a negociar, podrían ser atacadas infraestructuras estratégicas como plantas eléctricas; puentes e instalaciones energéticas.
De igual forma, el mandatario estadounidense aseguró que cualquier ataque iraní contra soldados de Estados Unidos recibirá una respuesta «mucho mayor»; endureciendo aún más el discurso entre ambas naciones. En respuesta, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) afirmó que prepara una operación de gran alcance si continúan los bombardeos estadounidenses. Igualmente; advirtió que las consecuencias podrían extenderse a toda la región y amenazó con impedir la exportación de petróleo a través del golfo Pérsico. Finalmente, la organización militar iraní señaló que instalaciones petroleras; gasísticas; eléctricas y otros objetivos económicos regionales podrían convertirse en blancos de ataques si la confrontación entre Irán y Estados Unidos continúa intensificándose.