Ocho países condenan profanación israelí de la Mezquita Al-Aqsa

Ocho países condenan profanación israelí de la Mezquita Al-Aqsa

Según informó Al Jazeera , los ministros de Asuntos Exteriores de Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Pakistán, Turquía, Arabia Saudí, Catar y Egipto emitieron este jueves una declaración conjunta en la que condenaron las reiteradas incursiones de colonos israelíes y de ministros extremistas del gabinete del primer ministro del régimen israelí, Benjamín Netanyahu, en la Mezquita de Al-Aqsa, en Al-Quds (Jerusalén). Los ocho países calificaron esas acciones de provocaciones que violan el derecho internacional y buscan alterar el estatus histórico y jurídico del recinto sagrado. Ocho países musulmanes condenan ataques israelíes en Mezquita Al-Aqsa Asimismo, reiteraron que el régimen israelí carece de cualquier derecho o soberanía sobre Al-Quds y sus lugares santos islámicos y cristianos. La declaración subrayó que la Mezquita Al-Aqsa es un lugar de culto exclusivo para los musulmanes e instó a la comunidad internacional a obligar al régimen israelí a poner fin a las agresiones y las restricciones impuestas al libre ejercicio del culto.

Israel’s National Security Minister Itamar Ben-Gvir joined more than 2,500 illegal Israeli settlers raiding the Al-Aqsa Mosque compound in occupied East Jerusalem on July 23 to mark the Jewish holiday of Tisha B’Av. Israeli forces imposed tight restrictions, preventing most… pic.twitter.com/AENoEk53WP — TRT World (@trtworld) July 23, 2026 Más de 4200 colonos israelíes y miembros de grupos de extrema derecha irrumpieron este jueves en el complejo de la mezquita de Al-Aqsa, en una de las mayores incursiones del año, coincidiendo con la celebración de una festividad judía, según informaron funcionarios palestinos. El ministro de seguridad interna israelí, Itamar Ben-Gvir, de extrema derecha, también entró al recinto, bajo fuerte protección policial, con motivo de una efeméride que conmemora la doble destrucción de un antiguo templo judío que se cree que se encontraba en el lugar conocido por los judíos como el Monte del Templo en referencia a Al-Aqsa. Además de los ocho países árabes islámicos, la presidencia palestina calificó las incursiones como una “escalada peligrosa” destinada a imponer una división temporal y espacial del sitio, afirmando que el complejo sigue siendo un lugar de culto exclusivamente islámico sobre el cual Israel no tiene soberanía legal.

Haciéndose eco de estas preocupaciones, el Ministerio de Asuntos Exteriores palestino condenó lo que denominó una flagrante violación del derecho internacional. Igualmente, el Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) advirtió que estos “actos flagrantes de agresión se volverán en contra de la ocupación y sus colonos”. mep/ncl