Investigadores de China lograron un importante avance en la agricultura al desarrollar un nuevo arroz híbrido clonal capaz de conservar su vigor genético durante varias generaciones; una innovación que podría transformar la producción mundial de este alimento esencial y fortalecer la seguridad alimentaria. El estudio fue liderado por Wang Kejian, profesor del Instituto Nacional de Investigación del Arroz de China; cuyo equipo consiguió una eficiencia de clonación cercana al 100 %, permitiendo que las plantas mantengan sus características sin afectar su fertilidad. - De su interés: Nicaragua fortalece su futuro digital junto a China Actualmente, el arroz híbrido destaca por ofrecer mayores rendimientos y una mejor resistencia a plagas y condiciones adversas. Sin embargo, los agricultores deben adquirir nuevas semillas en cada temporada porque las generaciones posteriores pierden esas cualidades. Con esta nueva tecnología, ese problema podría quedar en el pasado.
China revoluciona la agricultura con un arroz que se reproduce sin perder su potencial Los científicos emplearon una técnica conocida como apomixis sintética, que permite producir semillas clonales capaces de conservar intacto el vigor híbrido. Durante la investigación también identificaron el gen HUAXU, responsable de inducir la partenogénesis en las células reproductivas femeninas del arroz, lo que hizo posible obtener descendencia prácticamente idéntica a la planta original. Las pruebas demostraron una eficiencia superior al 99 % en distintas variedades y condiciones de cultivo, manteniendo un desarrollo agrícola normal y altos niveles de productividad. De acuerdo con los investigadores, este descubrimiento representa un paso clave para el mejoramiento genético de cultivos, ya que facilitará el acceso a semillas híbridas de alto rendimiento, reducirá los costos de producción y permitirá desarrollar plantas más resistentes al cambio climático, enfermedades y fenómenos meteorológicos extremos.
China mantiene una producción anual de cereales superior a los 700.000 millones de kilogramos, consolidándose como una de las principales potencias agrícolas del mundo. Este avance científico podría beneficiar a millones de agricultores y contribuir a garantizar el abastecimiento de alimentos para una población global en constante crecimiento.