Bloomberg — El gobierno colombiano insta a las escuelas y empresas a operar de forma remota durante varios días a partir de la próxima semana, mientras el país se prepara para el racionamiento de gas natural durante el mantenimiento programado de su única terminal de importación. La administración del presidente saliente Gustavo Petro busca priorizar el suministro de gas para las centrales termoeléctricas de la costa caribeña, que normalmente dependen de las importaciones de gas natural licuado procedente de la terminal SPEC, cerca de Cartagena. La terminal permanecerá cerrada desde el 30 de julio hasta al menos el 3 de agosto. El cierre podría extenderse hasta el 6 de agosto, según las cartas enviadas por el Ministerio de Energía a los Ministerios de Educación y Trabajo, en las que se solicitan medidas preventivas de trabajo remoto durante este período.
Colombia comenzó a importar GNL en 2016 para abastecer sus centrales termoeléctricas, ya que las sequías recurrentes limitaban la operación de sus principales centrales hidroeléctricas. A finales de 2024, el país andino empezó a depender del GNL para ayudar a satisfacer la demanda residencial y comercial, como una forma de compensar la disminución de la producción nacional de gas. SPEC, controlada por Promigas SA con una participación del 51%, actualmente suministra hasta el 40% de las necesidades de gas del país. Para complicar aún más el panorama energético, el operador de la red, XM, ha estado aumentando la generación de energía a gas para conservar los embalses hidroeléctricos ante la sequía provocada por el fenómeno meteorológico de El Niño.
Colombia normalmente depende de la energía hidroeléctrica para cubrir aproximadamente dos tercios de su demanda eléctrica. Según datos de XM, las centrales eléctricas que queman combustibles fósiles producen actualmente alrededor del 30% de la energía del país, frente al 15% de abril. Los grupos empresariales advierten que el aumento de la demanda de electricidad derivado de las altas temperaturas, sumado a un creciente déficit en el suministro de gas, podría obligar a Colombia a racionar el suministro eléctrico en los próximos meses. Lea más en Bloomberg.com