El profesor de Economía de la Universidad Mayor de San Andrés de La Paz, Omar Velasco, ha advertido de que la devaluación impulsada por el Ejecutivo no ha logrado reducir la presión sobre el mercado cambiario ni modificar las expectativas de la población . “El Gobierno devalúa la moneda, pero no resuelve problemas importantes. No se logró cambiar estas expectativas de devaluación de la gente con mayor liquidez”, señaló el economista en declaraciones a la Agencia Sputnik. El dólar ha pasado de 6,96 a 11,20 bolivianos desde la entrada en vigor del régimen cambiario flexible Según Velasco, la demanda de dólares ha continuado aumentando pese al cambio de política monetaria. Esta situación estaría provocando una nueva subida del precio de la divisa y profundizando la pérdida de confianza en la moneda boliviana.
Una fuerte pérdida de valor del boliviano Bolivia abandonó el pasado 29 de junio el anterior esquema cambiario y adoptó un régimen flexible para establecer el precio del dólar. Desde entonces, la cotización de la divisa estadounidense ha mantenido una tendencia ascendente tanto en el mercado oficial como en los mercados financieros. “Desde que el Gobierno cambia la metodología de cálculo del dólar, el precio de la divisa no dejó de incrementarse”, explicó Velasco. El profesor considera que la unificación del mercado cambiario habría supuesto inicialmente una devaluación cercana al 40%. A esta caída se habría sumado una desvalorización adicional del 14% durante las primeras semanas de funcionamiento del nuevo sistema. “Hay ya una pérdida de valor de más del 50% de la moneda”, afirmó el economista, que cuestionó la capacidad del Gobierno para estabilizar el tipo de cambio sin contar con suficientes reservas internacionales.
La demanda de dólares continúa elevada y mantiene la presión sobre el mercado de divisas boliviano Velasco calificó de “irresponsable” la decisión del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, de aplicar una devaluación de la moneda sin disponer, a su juicio, de respaldo financiero suficiente. El especialista señaló que las reservas internacionales netas del Banco Central de Bolivia se mantienen en niveles reducidos, lo que limita la capacidad de la institución para intervenir en el mercado y contener nuevas subidas del dólar. Falta de liquidez en los bancos La crisis cambiaria también está afectando a los depósitos bancarios denominados en dólares. Velasco sostuvo que varias entidades financieras mantienen retenidos desde 2024 una parte de los ahorros en moneda extranjera debido a la falta de liquidez.
Esta situación ha incrementado la preocupación de los ciudadanos, que temen no poder recuperar la totalidad de sus depósitos mientras el precio del dólar continúa aumentando. La incertidumbre también está alimentando la demanda de divisas, ya que numerosos ahorradores y empresas buscan protegerse frente a posibles nuevas depreciaciones del boliviano. La falta de dólares en los bancos aumenta la preocupación de los ahorradores y refuerza las expectativas de devaluación Negociaciones con el FMI El Gobierno boliviano confía en que la contratación de nuevos préstamos internacionales permita reforzar las reservas del Banco Central y recuperar la estabilidad del mercado cambiario. Bolivia mantiene actualmente negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para acceder a un programa de financiación externa de hasta 2.800 millones de dólares .
Los fondos estarían destinados principalmente a fortalecer las reservas internacionales netas y proporcionar liquidez al sistema financiero. El Ejecutivo considera que la entrada de estos recursos contribuiría a estabilizar el precio del dólar y reducir la presión sobre la moneda nacional. Velasco, sin embargo, cuestionó que el recurso urgente al FMI sea suficiente para resolver los desequilibrios estructurales de la economía boliviana. “El Gobierno está apuntando a un crédito con el Fondo Monetario Internacional como una salida urgente para poder dar estabilidad a la moneda boliviana. Yo lo veo como un acto irresponsable”, afirmó.
El comportamiento del tipo de cambio durante las próximas semanas será determinante para comprobar si los préstamos internacionales y el nuevo esquema flexible consiguen frenar la depreciación o si, por el contrario, la escasez de dólares continúa debilitando al boliviano.