Los grandes ciclistas quieren ganar en las grandes cimas y Alpe d’Huez es una de las subidas míticas en la historia del ciclismo y del Tour de Francia, desde que se introdujera en la carrera en 1952. Antes del inicio de la etapa le preguntaban al líder cuál era su plan en la etapa de este viernes, en el primer ascenso de los dos a Alpe d’Huez, y el líder del UAE Team Emirates y el líder de la carrera señalaba que estaba motivados y que iban a intentar ganar. Horas después la carretera daba sentido a las palabras del cuatro veces ganador del Tour de Francia. Sin el danés Jonas Vingegaard, como decía el analista de MD Rafa Carrasco el resto de corredores no son rivales de verdad cuando la montaña mira hacia arriba, cuando los porcentajes son máximos.
La etapa tenía su escapada inicial de 42 unidades que fue rompiéndose a medida que avanzaba la etapa. Por delante sólo quedaban Carapaz, Martinez y Kuss. Pogacar saltaría a por ellos a 11,9 kilómetros de meta, estando a 3’04” del trío de cabeza. En 4 kilómetros Pogacar recortó 1’20” a los corredores de cabeza.
Olía sangre y poco a poco fue llegando a ellos, aunque le costó lo suyo dada la raza de Carapaz y Martinez. Superó a Kuss a 2,8 km de meta, a 2,7 llegó a la altura de Lenny, que se pegó a su rueda y a 1,8 se ponía en paralelo con Carapaz. Los tres se iban a jugar la victoria, pero faltaba el ataque definitivo de Pogacar. Necesitó dos, a 1,5 km de meta y pasada la pancarta del último kilómetro Pogacar lanzó el ataque definitivo para lograr la quinta victoria en esta edición del Tour de Francia.