El mercado laboral mexicano cerró junio de 2026 con un ligero incremento de la tasa de desocupación , pero también con señales contrapuestas en la calidad del empleo. Aunque disminuyó la proporción de trabajadores que necesitaban ampliar su jornada laboral, aumentaron tanto la informalidad como las denominadas condiciones críticas de ocupación. México contabilizó 1,8 millones de personas desocupadas en junio, 132.000 más que un año antes La tasa de desocupación aumenta dos décimas La tasa de desocupación se situó en el 2,9% de la población económicamente activa, dos décimas por encima del 2,7% registrado en junio de 2025, según los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El número de personas desocupadas alcanzó los 1,8 millones, con un incremento interanual de 132.000.
Dentro de este colectivo, 776.000 eran mujeres, 63.000 más que en el mismo mes del ejercicio anterior. El aumento del desempleo femenino representó cerca de la mitad del crecimiento total de la población desocupada durante los últimos doce meses. Principales cifras del mercado laboral mexicano Indicador Junio de 2026 Variación anual Población económicamente activa 61,9 millones +48.000 personas Población desocupada 1,8 millones +132.000 personas Mujeres desocupadas 776.000 +63.000 personas Tasa de desocupación 2,9% +0,2 puntos Población ocupada en la informalidad 33,1 millones No disponible Tasa de informalidad laboral 55% +0,2 puntos Tasa de subocupación 6,6% -0,8 puntos Condiciones críticas de ocupación 38,5% +1,8 puntos Fuente: Inegi, Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, junio de 2026. La población económicamente activa , formada por quienes tienen empleo o están buscando activamente uno, ascendió a 61,9 millones de personas.
Esta cifra supone únicamente 48.000 personas más que en junio de 2025. La informalidad laboral afecta a 33,1 millones de trabajadores y representa ya el 55% de la población ocupada Más de la mitad de los trabajadores está en la informalidad La principal debilidad estructural del mercado laboral mexicano continúa siendo la elevada informalidad. En junio, la población ocupada bajo alguna modalidad de informalidad laboral alcanzó los 33,1 millones de personas. La tasa de informalidad laboral se situó así en el 55% de la población ocupada, frente al 54,8% registrado en junio del año pasado.
El indicador aumentó dos décimas interanuales y confirma que más de la mitad de quienes trabajan en México lo hacen fuera de esquemas laborales plenamente formalizados. El Inegi considera trabajadores informales tanto a quienes desempeñan su actividad en unidades económicas no registradas como a las personas que, aun trabajando para empresas o empleadores formalmente establecidos, carecen de protección laboral o acceso a la seguridad social. Esta definición permite observar que la informalidad no se limita al empleo callejero o a los pequeños negocios no registrados, sino que también alcanza a trabajadores subordinados sin contratos o prestaciones reconocidas. La subocupación disminuye hasta el 6,6%, pero las condiciones críticas de ocupación aumentan al 38,5% Menos subocupación, pero peores condiciones laborales La evolución de los indicadores relacionados con la calidad del empleo ofreció resultados dispares.
La tasa de subocupación, que mide el porcentaje de ocupados que desean y están disponibles para trabajar más horas, bajó hasta el 6,6%. El descenso fue de ocho décimas respecto al 7,4% contabilizado en junio de 2025. Esta reducción indica que una menor proporción de trabajadores buscó ampliar su jornada actual o encontrar una ocupación adicional. Evolución anual de los principales indicadores Tasa laboral Junio de 2025 Junio de 2026 Diferencia Desocupación 2,7% 2,9% +0,2 puntos Informalidad laboral 54,8% 55% +0,2 puntos Subocupación 7,4% 6,6% -0,8 puntos Condiciones críticas de ocupación 36,7% 38,5% +1,8 puntos Fuente: Inegi, Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo.
Sin embargo, la tasa de condiciones críticas de ocupación aumentó desde el 36,7% hasta el 38,5% de la población ocupada, un avance de 1,8 puntos porcentuales en apenas un año. Este indicador identifica situaciones laborales especialmente vulnerables a partir de una combinación de jornadas de trabajo e ingresos calculados según salarios mínimos equivalentes. Su incremento muestra que la reducida tasa general de desempleo convive con un deterioro de las condiciones en las que trabaja una parte relevante de la población. Casi cuatro de cada diez ocupados trabajan bajo condiciones consideradas críticas por el Inegi La fotografía del empleo en junio refleja, por tanto, una limitada incorporación de personas a la fuerza laboral, un aumento del número de desocupados y una mayor presencia de la informalidad.
La caída de la subocupación supone una mejora parcial, pero queda contrarrestada por el crecimiento de las condiciones críticas de ocupación. México mantiene una tasa de desempleo reducida en términos porcentuales, aunque los datos del Inegi muestran que el principal desafío continúa estando en la capacidad de generar puestos de trabajo formales, protegidos y con jornadas e ingresos adecuados.