Coches Eléctricos Esta planta española seguirá dependiendo más tiempo de China, pues se retrasan los trabajos locales La planta de Ebro aplaza a 2027 varias tareas que, a su vez, retrasan parte de la producción local de dos modelos de coches chinos. Ebro Barcelona retrasará nuevas fases industriales. Rubén Leal 24/07/2026 09:30 Actualizado a 24/07/2026 09:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora Ebro Barcelona tendrá que esperar más para dar uno de los pasos clave en su regreso industrial. La fábrica catalana ha aplazado al primer trimestre de 2027 el inicio de las actividades de soldadura y pintura, dos procesos decisivos para elevar el nivel de fabricación local de sus coches y reducir la dependencia de carrocerías ya preparadas en China. De montar piezas a fabricar más coche Hasta ahora, parte de la actividad de Ebro Barcelona se apoya en carrocerías que llegan soldadas y pintadas desde China. En la línea M1 se ensamblan componentes sobre esas estructuras ya listas, mientras que la M0 trabaja con un nivel de intervención menor, bajo esquemas DKD o miniDKD según el modelo.
La fábrica española necesita algunos meses más. La entrada de soldadura y pintura debía cambiar esa situación. No es un detalle menor: supone pasar de una fase más próxima al ensamblaje a una fabricación con mayor valor industrial dentro de España. También refuerza el relato de reindustrialización de la antigua planta de Nissan, uno de los proyectos más vigilados del sector en los últimos años.
El calendario, sin embargo, vuelve a moverse, según la información publicada por La Tribuna de la Automoción. Las pruebas arrancarán en septiembre y se prolongarán durante unos cuatro meses. La dirección calcula que la actividad podría estar lista a partir de enero de 2027 si todo funciona correctamente. Empleo aplazado y más ajustes internos La promesa llegará, pero más tarde.
El retraso tendrá impacto directo en la plantilla. La incorporación de entre 150 y 200 trabajadores prevista para estas áreas también se aplaza, previsiblemente hasta noviembre, ya que necesitarán formación específica antes de entrar en los nuevos procesos. Además, la compañía deberá recolocar temporalmente parte de sus recursos. Trabajadores que estaban llamados a pasar a soldadura y pintura podrían reforzar la línea M1 en tareas de calidad, mientras se decide cómo ajustar turnos y necesidades productivas.
El dato laboral importa porque Ebro Barcelona no es solo un proyecto de marca. Es también una promesa industrial y social tras el cierre de Nissan en la Zona Franca. Jaecoo 5 y Omoda 5 también tendrán que esperar A estos dos modelos chinos les afecta el retraso. El aplazamiento afecta a la llegada de nuevos modelos del Grupo Chery.
Los Jaecoo 5 y Omoda 5, previstos para final de año en anteriores calendarios, dependerán ahora de que la fábrica tenga rodadas las nuevas áreas, tal y como indica el medio La Tribuna de la Automoción . La soldadura exige una precisión especialmente alta. Si una carrocería no queda perfectamente ajustada, el problema no se corrige fácilmente al final de la línea. Por eso la planta prefiere alargar la validación antes que acelerar un proceso crítico.
El Ebro S700 gana prioridad Cuando la fábrica empiece a integrar soldadura y pintura, el primer modelo que se hará al 100% en Ebro Barcelona será el S700, aunque inicialmente se esperaba empezar con el Ebro S400. La decisión parece vinculada al contexto arancelario y a la posibilidad de que los híbridos enchufables empiecen a recibir más presión comercial en Europa. También se estudia llevar el S800 de la línea M0 a la M1, una decisión que podría abrir la puerta a un segundo turno si los volúmenes acompañan. La reindustrialización necesita algo más que anuncios El caso de Ebro Barcelona resume una tensión cada vez más habitual en Europa: atraer producción china puede salvar fábricas, empleo y actividad industrial, pero convertir ese ensamblaje en fabricación real exige tiempo, inversión y procesos propios.
El retraso no cancela el proyecto, pero sí recuerda que la reindustrialización no se mide solo por volver a poner coches en una línea. Se mide por cuánto valor queda en la fábrica, cuántos empleos crea y hasta qué punto España deja de depender de piezas críticas llegadas de fuera. Temas Ebro Omoda JAECOO Coches Eléctricos