El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, rechazó las nuevas sanciones anunciadas este jueves por Washington contra la nación caribeña y aseguró que las restricciones buscan imponer “un castigo colectivo” al pueblo. Sus declaraciones se produjeron después de que el Departamento de Estado de EE.UU. informara sobre medidas contra entidades e individuos del sector energético, de transporte marítimo, así como misiones médicas en el extranjero. “Cada acto de agresión del Gobierno de EE.UU., como las medidas anunciadas este 23 de julio por el secretario de Estado [Marco Rubio], demuestra que el objetivo es imponer un castigo colectivo contra todo el pueblo cubano“, publicó en X. El jefe de la diplomacia cubana enfatizó que Washington continúa negando la existencia del cerco económico contra la isla y “le resulta cada vez más difícil esconder sus intenciones genocidas y el ánimo de provocar una crisis humanitaria“. Asimismo, el ministro destacó que las sanciones contra la cooperación médica cubana equivalen a “una agresión contra el derecho humano al acceso a servicios de salud para cientos de miles de personas en muchas partes del mundo”. “Castigan a Cuba por prestar un servicio humano y solidario que ha sido reconocido por la comunidad internacional.
Lo hace el Gobierno del país más rico del mundo, empeñado en negar dicho derecho humano elemental a decenas de millones de sus propios ciudadanos”, concluyó.