Josep Masalles, ingeniero y astrofísico, sobre el evento que no puedes perderte en agosto: «Es el fenómeno con más belleza de la naturaleza»

Josep Masalles, ingeniero y astrofísico, sobre el evento que no puedes perderte en agosto: «Es el fenómeno con más belleza de la naturaleza»

Hay fenómenos astronómicos que se pueden observar con cierta frecuencia y otros que nos hacen esperar años para volver a disfrutarlos desde un lugar concreto. Pero lo cierto es que pocos son aquellos que tienen capacidad de transformar por completo la realidad como lo hace un eclipse solar. Josep Masalles sabe bien de lo que habla: ha viajado por todo el planeta para contemplar 43 eclipses y se ha convertido en una de las grandes autoridades españolas en este campo. Conocido como el «cazador de eclipses» o «míster eclipse España», Masalles es ingeniero y astrofísico y preside la Agrupación Astronómica de Barcelona (Aster).

Su experiencia le ha llevado a situarse como la persona de España que más eclipses ha observado, además de ocupar, según sus propios registros, el quinto puesto europeo y el duodécimo a nivel mundial. Así lo hace ver en una entrevista publicada en el diario ARA, donde repasa algunas de sus experiencias persiguiendo eclipses por todo el planeta. Además, quiso explicar por qué estamos ante uno de los espectáculos naturales más impresionantes, siempre desde su particular visión. Eclipse del 12 de agosto Para el protagonista de hoy, la fascinación por los eclipses tiene su base en que hablamos de «un acontecimiento único». «Es el fenómeno de más belleza de la naturaleza», añade.

El astrofísico explica cómo durante el eclipse solar total la Luna llega a cubrir por completo el disco del Sol. Es en ese momento cuando se dan lugar fenómenos como las perlas de Baily, esos pequeños destellos de luz solar que nuestros ojos no pueden ver y que atraviesan los valles y accidentes de la superficie lunar justo antes y después de la totalidad. Lo que sí se podrá ver es la corona solar y las llamaradas que aparecen alrededor de la silueta de la Luna. Todo esto sucede en cuestión de instantes y hace del eclipse una experiencia visual difícil de comparar con cualquier otro fenómeno astronómico.

Masalles recuerda precisamente la impresión que le produjo su primer eclipse total, que observó en Finlandia después de viajar desde Barcelona en un Volkswagen Polo. Desde entonces, su pasión le ha llevado a lugares tan diferentes como Mongolia, el desierto de Libia, la Antártida o la isla de Pascua, donde tuvo la oportunidad de contemplar uno de estos fenómenos con los famosos moáis de Rapa Nui como telón de fondo. También deja claro que la experiencia cambia según el lugar desde el que se observa. La altura, el paisaje y las condiciones atmosféricas pueden hacer que la percepción del eclipse sea de una forma u otra.

Cómo se verá desde España El 12 de agosto de este mismo año, España vivirá un acontecimiento astronómico excepcional: un eclipse total de Sol visible desde la península Ibérica por primera vez en más de un siglo. La franja de totalidad recorrerá el país de oeste a este, pasando por ciudades como A Coruña, Oviedo, León, Bilbao, Zaragoza, València y Palma. Como el eclipse ocurrirá al atardecer, el Sol estará muy cerca del horizonte, por lo que será imprescindible buscar un lugar con una buena vista hacia el oeste. Además, habrá otro eclipse total visible en España en 2027, pero después habrá que esperar hasta 2053.

Concepto de eclipse Uno de los aspectos más interesantes de la conversación de Masalles con el diario ARA es su reflexión sobre cómo ha cambiado la relación de la humanidad con estos fenómenos. Hoy sabemos exactamente qué ocurre cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol y podemos calcular con enorme precisión cuándo y dónde será visible. Pero durante siglos, un eclipse podía interpretarse como una señal divina o como un acontecimiento capaz de cambiar el destino de una sociedad. Masalles recuerda diferentes ejemplos históricos.

En el año 585 antes de nuestra era, según relató Heródoto, un eclipse solar habría coincidido con la guerra entre medos y lidios y ayudó a que el conflicto terminase, al interpretarse como un designio de los dioses.