Con la llegada de KFC a Nicaragua, una de las marcas de comida rápida más reconocidas del mundo vuelve a estar en conversación. Sin embargo, alrededor del famoso rostro de barba blanca que aparece en sus restaurantes existe un curioso mito: hay quienes aseguran que el coronel Sanders era japonés. La realidad es diferente, aunque la historia de la cadena sí tiene un extraño capítulo relacionado con Japón y una supuesta maldición. El hombre detrás de la imagen de KFC fue Harland David Sanders, un empresario estadounidense nacido el 9 de septiembre de 1890 en Henryville, Indiana, Estados Unidos.
Aunque millones de personas lo identifican por su traje blanco, corbatín negro y barba característica, Sanders no tenía origen japonés. Su historia comenzó en Estados Unidos, donde después de varios trabajos desarrolló la receta de pollo frito que posteriormente se convertiría en Kentucky Fried Chicken. Pero, ¿por qué existe la idea de que Sanders era japonés? Súper popular en Japón La respuesta está en la enorme popularidad que KFC alcanzó en Japón.
Desde la década de 1970, la marca logró posicionarse como una tradición navideña en ese país, donde miles de familias acostumbran comer pollo frito durante las celebraciones de Navidad. Esa relación tan particular entre Japón y KFC incluso dio origen a una de las leyendas más famosas alrededor de la compañía: la «maldición del coronel Sanders». La historia nació en 1985, cuando los aficionados del equipo de béisbol Hanshin Tigers celebraron por primera vez un campeonato nacional. Durante los festejos en Osaka, algunos seguidores lanzaron al río Dōtonbori estatuas que representaban a los jugadores del equipo.
Como uno de sus principales jugadores era estadounidense, los aficionados buscaron una figura que se pareciera a él y terminaron arrojando al agua una estatua del coronel Sanders que estaba afuera de un restaurante KFC. El Coronel Sanders trasciende el mito japonés Después de ese momento, el equipo pasó décadas sin volver a ganar el campeonato, por lo que nació la creencia popular de que los Tigers estaban «castigados» por haber arrojado al coronel al río. Durante años, fanáticos realizaron búsquedas para encontrar la estatua perdida, aunque nunca apareció completa. Más allá de la leyenda, lo cierto es que el coronel Sanders se convirtió en un símbolo mundial de la comida rápida.
Su imagen cruzó fronteras, llegó a Japón, y ahora también forma parte de la historia comercial de Nicaragua con la apertura de un nuevo restaurante KFC.