Bloomberg Línea — Una fórmula estadística desarrollada por Signum Global Advisors busca estimar cuándo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podría modificar su postura frente a la escalada con Irán. El modelo toma como referencia el patrón conocido en los mercados como TACO y concluye que el próximo giro podría producirse entre el 22 y el 30 de julio si persisten las actuales condiciones financieras. El análisis, firmado por Andrew Bishop, socio sénior y responsable global de Política de Signum Global Advisors, y Matthew Mullman, analista sénior de Macroeconomía de la firma, parte de la siguiente premisa sobre el conflicto escrita en una nota esta semana: “hemos planteado la expectativa de que Estados Unidos no podrá derrotar la capacidad de Irán para bloquear el estrecho de Ormuz y, por lo tanto, tendrá que alcanzar un acuerdo con Teherán, probablemente creando un precedente para que Irán supervise los futuros flujos marítimos”. Diez días después del reinicio de la confrontación consecutiva entre ambos países, el informe centra la atención en el momento en que Trump podría cambiar de estrategia.
Bishop y Mullman escriben que “existe una pregunta sobre cuán rápido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puede llegar a esa conclusión (suponiendo que llegue a ella)”, una incógnita que intentan responder mediante un indicador construido con variables de mercado. TACO es el acrónimo de “Trump Always Chickens Out”, una expresión en inglés que puede traducirse literalmente como “Trump siempre se echa para atrás” o “Trump siempre se acobarda”. El planteamiento de Signum Global Advisors traslada a un modelo cuantitativo un comportamiento que parte del mercado resume bajo ese acrónimo, utilizado para describir episodios en los que Trump termina suavizando o modificando decisiones tras un deterioro de las condiciones financieras. Un indicador basado en cuatro variables El modelo combina cuatro referencias: el precio del petróleo Brent, con una ponderación de 1; el rendimiento del bono estadounidense a diez años, con un peso de 0,8; el número de cruces por el estrecho de Ormuz, con una ponderación de 0,6; y el comportamiento del S&P 500, con una ponderación de 0,5. → Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día.
El punto de partida se fija el 7 de marzo para, según explican los analistas, “eliminar el ruido de la primera semana de la guerra”. A partir de esa base, Signum Global Advisors identifica que “tres de los cuatro principales puntos de inflexión moderados del presidente tuvieron lugar dentro de una banda clara”, en referencia al giro hacia negociaciones de alto el fuego a partir del 22 de marzo, la aceptación de un alto al fuego el 7 de abril y la decisión de concentrarse en cerrar un memorando de entendimiento desde el 18 de mayo. El informe concluye que “la principal banda TACO de Trump fue de entre 2,3 y 3,4 desviaciones estándar”, mientras que “su TACO promedio dentro de esa banda tuvo lugar alrededor de 2,9 desviaciones estándar”. “Todavía no estamos en esos niveles”, dijeron los analistas, aunque la distancia se ha reducido. La proyección incorpora además un calendario.
Bishop y Mullman indican que “extrapolar linealmente sugeriría que un TACO ‘debería’ ocurrir no más tarde del 30 de julio (a menos que las condiciones mejoren de forma material, algo que parece improbable), y la historia sugiere que el 26 de julio es la fecha más probable”. La evolución del Brent, los rendimientos de la deuda estadounidense, el tráfico por el estrecho de Ormuz y el desempeño del S&P 500 serán, según el propio modelo, las variables que marcarán si esa hipótesis vuelve a cumplirse.