Un mes luego del doblete sísmico que sacudió a Venezuela, Caracas intenta responder una de las preguntas que más inquieta a miles de familias: ¿cuáles edificios siguen siendo seguros y cuáles necesitan reparaciones antes de volver a ser ocupados? El Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) informó que sus brigadas han realizado más de 8.000 inspecciones técnicas de estructuras afectadas en el Distrito Capital, como parte del proceso de evaluación iniciado después de los movimientos sísmicos del pasado 24 de junio. Las inspecciones buscan determinar las condiciones de habitabilidad de los inmuebles, identificar fallas críticas y entregar recomendaciones técnicas a comunidades y autoridades encargadas de la respuesta ante la emergencia. Más leídas Consecomercio aboga por una nueva arquitectura del sistema tributario CAF destinará USD 9.000 millones para impulsar el desarrollo de Colombia entre 2026 y 2030 Balance de los terremotos en Venezuela asciende a 5.546 fallecidos La mayoría de los edificios evaluados no presentan daños críticos El balance preliminar del CIV indica que, de las evaluaciones realizadas en Caracas, más del 70% de las estructuras fueron clasificadas como habitables, identificadas con la llamada etiqueta verde.
Sin embargo, aproximadamente una cuarta parte de los inmuebles revisados quedó ubicada en las categorías amarilla y roja, que corresponden a edificaciones que requieren precauciones adicionales o que fueron consideradas no habitables mientras avanzan estudios más detallados. El CIV estima que, sumando las evaluaciones realizadas por ingenieros, alcaldías, universidades, cuerpos de bomberos y Protección Civil, se han completado alrededor de 12.000 inspecciones globales en Caracas. Una segunda etapa para determinar qué edificios pueden recuperarse El proceso ahora entra en una fase más especializada. El gremio de ingenieros anunció que comenzará una etapa de ingeniería patológica, con participación de profesores universitarios y especialistas en estructuras y concreto.
Esta nueva evaluación estará enfocada principalmente en los edificios clasificados en amarillo y rojo, con el objetivo de establecer con mayor precisión qué reparaciones necesitan y cuáles pueden ser rehabilitados. Según explicó el ingeniero Rafael Argotti, miembro de la Junta Directiva Nacional del CIV, la primera fase del levantamiento técnico culminaría en un período estimado de dos a tres semanas desde el 24 de julio, para luego avanzar hacia estudios más profundos. Miles de ingenieros participan en la evaluación La magnitud de la emergencia llevó al despliegue de una amplia red de profesionales. El CIV informó que unos 6.000 ingenieros participaron de manera voluntaria en las labores de inspección en las zonas afectadas.
Para el gremio, la evaluación estructural representa una etapa fundamental antes de avanzar en la reconstrucción, ya que permitirá establecer prioridades y evitar que familias regresen a edificaciones que aún representan riesgos. Mientras continúan los estudios técnicos, la incertidumbre permanece para miles de habitantes que esperan conocer el futuro de sus viviendas y de los edificios donde desarrollaban su vida cotidiana antes de los terremotos. Con información de nota de prensa