El futuro de la aviación militar británica ya tiene forma y no necesita un piloto dentro

El futuro de la aviación militar británica ya tiene forma y no necesita un piloto dentro

Reino Unido ya tiene un nuevo avión de combate sin tripulación Durante décadas, los grandes aviones militares británicos tuvieron siempre un piloto en el centro. Ocurrió con el Harrier, el Tornado y el Typhoon, y también está previsto para el futuro Tempest. Sin embargo, Reino Unido quiere que estos cazas vuelen acompañados por aeronaves autónomas capaces de asumir misiones peligrosas. BAE Systems acaba de presentar Brontanax, el primer avión de combate colaborativo autónomo diseñado en Reino Unido.

La compañía mostró un modelo a escala real durante el Salón Aeronáutico de Farnborough, aunque el prototipo destinado a las pruebas permaneció en sus instalaciones de Warton, Lancashire. Allí ya se encuentra ensamblado y está siendo preparado para los primeros ensayos en tierra. El proyecto involucró hasta ahora a más de 500 empleados de BAE Systems y a más de 75 proveedores británicos. Su desarrollo fue financiado inicialmente con recursos propios de investigación de la compañía, antes de convertirse en una posible pieza del nuevo programa militar Storm Fighter.

A 🇬🇧 @BAESystemsAir revelou esta semana o Brontanax, a primeira aeronave de combate colaborativo autônomo, ou Collaborative Combat Aircraft (CCA). O sistema Brontanax foi projetado para executar missões de guerra eletrônica e ataque de precisão contra alvos aéreos e terrestres. pic.twitter.com/LJDT3oP3J0 Defence 360° (@Defence360) July 23, 2026 No es un dron pequeño ni pretende sustituir al Typhoon Brontanax tiene aproximadamente el tamaño de un BAE Hawk, el conocido avión de entrenamiento avanzado británico. Pertenece a una nueva categoría denominada Collaborative Combat Aircraft, que engloba aeronaves no tripuladas diseñadas para operar junto con cazas pilotados. BAE Systems afirma que podrá ser manejado a distancia por un piloto de Typhoon o por un comandante de misión.

Su arquitectura abierta y modular permitiría modificar sensores, sistemas electrónicos o armamento para adaptar la aeronave a distintas amenazas. Sus funciones previstas incluyen guerra electrónica y ataques de precisión contra objetivos terrestres y aéreos. También podría adelantarse a los cazas tripulados, detectar amenazas o entrar en espacios donde el riesgo de perder una aeronave sea demasiado elevado. El concepto no busca retirar inmediatamente a los pilotos, sino aumentar la denominada “masa de combate”.

En lugar de concentrar todas las capacidades en unos pocos cazas costosos, una fuerza aérea podría repartir sensores, armas y tareas entre un mayor número de plataformas más económicas. Storm Fighter quiere llevar estos aviones al servicio activo El Gobierno británico comprometió 300 millones de libras al programa Storm Fighter, destinado a desarrollar una capacidad nacional de aviones de combate autónomos. El plan forma parte de una inversión más amplia de 5.000 millones de libras en drones y otros sistemas sin tripulación avanzados. La Royal Air Force espera que el prototipo realice su primer vuelo durante 2027.

El objetivo oficial es disponer de una capacidad operativa antes de que termine la década, aunque todavía no existe una flota contratada ni se han demostrado sus prestaciones en el aire. Las autoridades británicas describen estos aparatos como una combinación entre “ángel de la guarda” y plataforma de ataque. Volarían junto a los Typhoon, los F-35 y el futuro Tempest para aumentar su alcance, supervivencia y potencia ofensiva. @BAESystemsplc a rejoint la course au développement d'avions de #combat sans pilote en dévoilant le #drone #Brontanax , présenté comme un produit entièrement britannique 🇬🇧 Révélé lors du salon de #Farnborough 2026, le Brontanax est conçu pour agir en tant qu'« ailier loyal »… pic.twitter.com/uOY0iMr7cM Juan Agullo 🦉 (@JuanAgulloNews) July 24, 2026 Reino Unido intenta recuperar terreno en una carrera global El proyecto británico llega cuando otros países ya prueban aeronaves similares. El MQ-28 Ghost Bat, desarrollado por Boeing y Australia, superó los 100 vuelos de prueba y llegó a participar en demostraciones junto a aviones tripulados.

Estados Unidos también avanza con el FQ-42A de General Atomics, que recibió un contrato de producción después de completar vuelos con sistemas de autonomía de misión. Brontanax todavía debe demostrar que puede despegar, operar de forma segura y coordinarse con otros aviones. El verdadero avance no fue el modelo presentado en Farnborough, sino el prototipo que espera en Warton. Su primer vuelo mostrará si Reino Unido puede transformar una ambiciosa presentación en una nueva generación de combate aéreo.

Fuente: Xataka.