Hay un mercado, que es el que los clubs planifican durante la temporada y obedece a las necesidades del equipo y a la estrategia de las direcciones deportivas y el mercado del Mundial. Este es un periodo extraordinario, de apenas un mes, en el que todo se magnifica. Solo hay una cuestión indiscutible: el campeón. Nunca se ha discutido el ganador, porque acostumbra a ser el mejor equipo.
En esta ocasión así ha sido. Y en la mayoría de Mundiales también. Tal vez se podría dudar del de Inglaterra en 1966. Pero el juego es una cosa y el mercado, otra.
Hay jugadores que han aparecido en Mundiales como auténticos cracks que después se han quedado en la orilla o estrellas que no han acabado de brillar en un acontecimiento mediático que eleva las actuaciones de todo el mundo exponencialmente. Hay porteros que no están en la elite que han pasado por un partido a tener millones de seguidores. Hay jugadores totalmente desconocidos que influencers han puesto en circulación simplemente para crear contenidos digitales. Han existido fichajes impresionantes solo por ser el mejor jugador del Mundial (James y el Madrid) y la Copa del Mundo aguanta una alta visibilidad en poco tiempo.
El Mundial crea un mercado de highlights, de mejores momentos, de golpes temporales, que hacen las delicias de los agentes, pero que no siempre se corresponden con los impactos reales de una trayectoria. Los clubs no deben sentirse intimidados por los efectos muchas veces ficticios de los Mundiales. Deben seguir su línea sin presiones, fichar a los jugadores que tenían en las agendas. Sí es cierto que el propio acontecimiento acaba por elevar o rebajar los precios.
Por ello es mejor dejar pasar unos días y no actuar nunca por impactos concretos. Messi ha hecho un Mundial extraordinario pero no ganó la final y Lamine ha llevado a cabo una excelente Copa del Mundo, pero no ha marcado goles espectaculares. Los dos son lo que eran antes de llegar a EEUU, México y Canadá. Los juicios de un solo mes acaban por engañar.
Para lo bueno y para lo malo. Hay un mercado y un mercado del Mundial.