"Europa ha aumentado considerablemente sus importaciones de combustible, especialmente procedentes de EEUU. (…) Esto ha generado una fuerte inquietud entre los responsables de los departamentos de defensa y energía, que temen que el Viejo Continente, al renunciar al gas ruso, esté otorgando a Washington (…) un excesivo poder de presión sobre su política energética interna ", señala la publicación. Se subraya que los proveedores estadounidenses ya cubren alrededor de dos tercios de las importaciones europeas de GNL, y que esta proporción podría alcanzar el 80% a finales de la década . "Crear una dependencia de EEUU, con todo el respeto, en un momento como este, es una imprudencia ", declaró el ex alto mando de la Alianza Atlántica, el general Richard Shirreff. En enero, el Consejo de la UE aprobó un reglamento para la eliminación gradual de las compras de combustible ruso . La prohibición de importaciones de GNL mediante contratos a corto plazo entró en vigor el 25 de abril, para los contratos a largo plazo está prevista para el 1 de enero de 2027.
El presidente ruso, Vladímir Putin, admitió anteriormente la posibilidad de que el país euroasiático cese los suministros de gas a los mercados europeos ahora mismo, orientándose hacia mercados más prometedores , sin esperar a que comiencen a entrar en vigor las restricciones por parte de la UE. Economía El lastre energético: Alemania paga el gas un 500% más caro que en 2020 23 de julio, 18:58 GMT