Luis ‘Potro’ Caballero no recomienda entrar a “La Casa de los Famosos México": “Me llevé un sabor muy amargo”

Luis ‘Potro’ Caballero no recomienda entrar a “La Casa de los Famosos México": “Me llevé un sabor muy amargo”

Entró ilusionado, con ganas de competir y de mostrar una faceta distinta de su personalidad. Sin embargo, el paso del tiempo le permitió ver el reality desde otra perspectiva y hoy reconoce que no volvería a repetir la experiencia. Todo comenzó con un proceso de selección mucho más estricto de lo que imaginaba. Antes del encierro fue sometido a estudios médicos y a varias evaluaciones psicológicas para determinar si estaba preparado para soportar la presión de un formato tan demandante. “Te hacen estudios médicos para asegurarse de que estás en condiciones de participar y también varias evaluaciones psicológicas para conocer tu personalidad, cómo manejas el estrés y si eres apto para un formato de ese tipo.

Es un proceso serio porque el nivel de presión es muy alto”, recuerda. Lee cada detalle de los habitantes del realtiy show de TelevisaUnivision Después llegó el aislamiento. Sin teléfono, televisión ni redes sociales, el mundo exterior desaparece por completo. “El objetivo es que todos entren en igualdad de condiciones y sin información privilegiada”. Las últimas llamadas con su familia fueron muy emotivas. “Sabes que vas a desaparecer por un tiempo de la vida cotidiana y no sabes realmente qué va a pasar ahí adentro.

Intentas despedirte con tranquilidad, pero inevitablemente hay incertidumbre”. Potro, nos dijo, también hizo algunas peticiones relacionadas con su comodidad, aunque no todas fueron aceptadas. Cuando llegó el momento de cruzar la puerta, los nervios eran inevitables. “Sería mentira decir que no. Entré con ilusión y con muchas expectativas, pero también con miedo a lo desconocido.

Nadie puede prepararte realmente para vivir una experiencia así”. Hoy no se arrepiente de haber aceptado el reto porque asegura que aprendió mucho sobre sí mismo, pero es contundente al hablar de su experiencia. “Entré con mucha ilusión y terminé llevándome un sabor muy amargo. No volvería a entrar y, si alguien me pidiera una recomendación completamente personal, no se lo recomendaría”.