20th Century Fox Leer en la aplicación Todos los grandes genios tienen sus propios artistas a los que consideran maestros a los que idolatrar, esperando un día poder conocerles y hacerles preguntas sobre su arte y el oficio detrás de ello. Es infrecuente que se de conocer a esos ídolos y no sólo resulte experiencia positiva, sino que también se rompan los esquemas esperados y se acabe enseñando al maestro . Si alguien podía vivir algo así era James Cameron , que en su manera de llevar el cine espectáculo a todos los extremos posibles , incluyendo los técnicos, se ha vuelto artista respetado de pleno derecho. Y la clase de cineasta que llama la atención de otro experto de la técnica cinematográfica como puede ser Stanley Kubrick .
Un gran regalo de cumpleaos En 2008, en una charla con el sindicato de directores, Cameron habló de la vez que conoció al director de 2001: Una odisea en el espacio. “Fue un regalo para mí mismo”, ya que se conocieron el día que James cumplía 40 años . Estando de vacaciones por Europa, se separó de su familia para pasar un día con Kubrick. Algo que no gustó a su esposa, pero no le importó: “No hay ningún regalo, ni fiesta sorpresa, ni nada que puedas darme que supere eso”. Cameron reconoció sentirse extremadamente nervioso , ya que iba a conocer a su ídolo y a alguien que había permanecido recluido hasta el punto de resultar un misterio.
Lo que no esperaba, desde luego, era que la conversación con Kubrick iba a girar más en torno a las películas del propio Cameron, y sobre todo su clásico Mentiras arriesgadas con Arnold Schwarzenegger . Esta noche en Netflix: Una de las mejores películas de acción de los últimos 5 años, avalada por James Cameron ”Tenía una copia impresa [de la película], y me hizo sentarme allí y contarle cómo había hecho todas las tomas con efectos especiales. No era precisamente lo que pensaba que iba a pasar ese día”. De semejante experiencia, Cameron se quedó con la infinita curiosidad que mantenía alguien que parecía haber dominado todo el arte del cine como Kubrick: “Cuando cumpla 80, quiero seguir siendo el tío que quiere descubrirlo todo”.