Así son los mejores resorts de Centroamérica: entre selvas, playas y lujo

Así son los mejores resorts de Centroamérica: entre selvas, playas y lujo

Bloomberg Línea — Con tiendas de campaña de estilo safari elevadas sobre la selva, piscinas de aguas termales y un santuario de perezosos, el Nayara Tented Camp de Costa Rica se coronó como el mejor resort de Centroamérica por la revista Travel + Leisure en sus premios World’s Best Awards 2026. El reconocimiento, que escucha la voz de miles de viajeros, consolidó a este alojamiento ubicado en las inmediaciones del Parque Nacional Volcán Arenal no solo como el número uno de la región, sino que lo elevó al puesto 28 de los mejores hoteles del mundo entero. Para el viajero que busca desconectarse en el istmo centroamericano, la lista de este año confirma que el lujo radica en una inmersión absoluta en la naturaleza. El reconocimiento de Nayara Tented Camp se basa en este principio.

El resort fue levantado sobre pilotes para minimizar el impacto sobre el suelo y conservar el entorno natural, dejando espacio para que la vida silvestre prospere. La colina, que había sido deforestada por ganaderos, fue restaurada mediante la plantación de miles de árboles nativos y especies autóctonas, creando nuevamente un hábitat donde hoy conviven huéspedes, aves, monos, mariposas y perezosos. A esta arquitectura sin paredes se suma una filosofía de servicio muy local, con el concepto de “cero kilómetros” en su propuesta gastronómica: una apuesta por ingredientes frescos, sostenibles y de temporada, provenientes de la zona. La cocina de Nayara busca reducir la distancia entre el origen de los productos y el plato, creando una experiencia culinaria conectada con el territorio.

La fuerza del bosque En el ranking regional, le sigue a Nayara el Hotel Belmar, un resort que surgió en 1985, tras la inspiración de Pedro Belmar y Vera Zeledón, luego una década viviendo en Austria, donde descubrieron el encanto de las tradicionales casas de huéspedes del Tirol. De regreso en Costa Rica, trasladaron esa calidez alpina al bosque nuboso de Monteverde y dieron vida al segundo hotel en abrir sus puertas en la zona, combinando la arquitectura de los chalets europeos con el entorno tropical. Desde sus inicios, el proyecto se concibió con la sostenibilidad y el desarrollo de la comunidad como pilares fundamentales. Casi cuatro décadas después, el hotel se guía por su filosofía Art of Nature, que apuesta por una hospitalidad regenerativa, servicio personalizado, gastronomía orgánica y un profundo compromiso con el entorno.

Costa Rica domina la lista regional con al menos otras trece propiedades destacadas en la publicación. Dos de ellas cuentan con el respaldo de la guía Michelin. Hideaway Río Celeste, en el Volcán Tenorio, ha sido galardonado con Una Llave Michelin en 2025 por su reserva de 32 hectáreas y acceso privado al río; y Casa Chameleon, en Las Catalinas, premiado con Dos Llaves Michelin. El listado costarricense se completa con resorts de grandes corporaciones hoteleras que han apuntado a la eco-lujo.

Entre ellos figuran el Four Seasons Resort Peninsula Papagayo, que en 2023 concluyó una remodelación multimillonaria y suma diez años consecutivos con cinco estrellas de Forbes Travel Guide; el Waldorf Astoria Costa Rica Punta Cacique; el Hacienda AltaGracia (Auberge Collection). Así como propiedades de Marriott (Westin y W Reserva Conchal) e Hyatt (Andaz Peninsula Papagayo). También aparecen Nayara Springs, Nayara Gardens y Amor Arenal, todos en la zona de La Fortuna, ubicada en la provincia de Alajuela. La experiencia en Nicaragua Nicaragua está representada en la lista con dos de sus complejos hoteleros.

En Tola, el Mukul Resort redefine el lujo a medida. Ubicado frente a los siete kilómetros de arena dorada de Playa Manzanillo, el resort no ofrece paquetes estándar, sino experiencias talladas a medida del huésped: desde spa privados en la playa hasta cenas románticas. Pero Mukul también tiene alma aventurera. Al ser un paraíso para surfistas, ofrece un campo de golf con vistas al océano, senderismo de lujo y, sobre todo, alberga el programa de conservación de tortugas marinas de Guacalito, donde los huéspedes ayudan a liberar a más de 10.000 crías por temporada.

A poca distancia, Rancho Santana despliega una oferta de otro nivel. Con 2.700 acres de propiedad, este resort es rústico por naturaleza pero elegante por diseño. Aquí el “buen vivir” se vive en un spa escondido entre los árboles, en paseos a caballo al atardecer, haciendo sandboard, explorando volcanes en excursiones guiadas o comiendo en sus restaurantes bajo la filosofía farm-to-table (de la granja a la mesa). Desconexión en el Caribe Cruzando hacia el Mar Caribe, Belice aporta a la lista una vibra totalmente distinta, anclada en la cultura garífuna, la historia maya y su sistema de arrecifes.

Para quienes buscan el aislamiento absoluto, el Coco Plum Island Resort es la respuesta. Ubicado en un atolón privado frente a Dangriga, llegar aquí es parte de la aventura. Pero si hay un resort en Belice que ha sorprendido a la industria por su nivel de servicio es Hamanasi Adventure & Dive Resort, en Hopkins. El hospedaje ofrece suites frente al mar y espectaculares habitaciones Deluxe Treehouse en el dosel de la selva.

Desde allí, sus guías llevan a los huéspedes a vivir aventuras “de por vida”, desde pirámides mayas escondidas en la jungla hasta inmersiones en arrecifes prístinos. La oferta beliceña se complementa con opciones para distintos estados de ánimo. The Lodge at Jaguar Reef, también en Hopkins, apuesta por un concepto beach chic relajado, a pasos del pueblo garífuna, para disfrutar de deportes acuáticos y un bar en la piscina. En el extremo opuesto, Alaia Belize, en Ambergris Caye, ofrece un lujo contemporáneo, con seis restaurantes, cuatro bares, muelle privado para buceo y la primera y más alta azotea de piscina solo para adultos con vistas panorámicas de 360 grados del país, todo a un corto paseo en carro de golf del vibrante pueblo de San Pedro.