El ministro de Hacienda designado en Colombia, Miguel Gómez, confirmó que, además, el gobierno entrante alista un plan de ajuste fiscal para sanear las finanzas públicas y estimular el crecimiento de la economía. La semana pasada en Colombia comenzó, tal como había anticipado el gobierno de Gustavo Petro, con la radicación del quinto intento de reforma tributaria de la actual administración, con el que se pretende recaudar $21.9 billones. Sin embargo, la decisión fue inédita, pues al gobierno solo le quedan unos días en el poder y no habrá quien respalde su propuesta en el Legislativo. El gobierno electo de Abelardo de la Espriella rechazó la propuesta de la actual administración al asegurar que muchos de los impuestos incluidos en el articulado buscan trasladar a los colombianos los efectos del “manejo irresponsable” que, según dijo, se hizo de los recursos públicos.
En el marco de la firma del acuerdo entre CAF y el gobierno electo por 9,000 millones de dólares, el ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez Martínez, aseguró que el proyecto debe ser archivado y anunció que presentará una nueva iniciativa en septiembre, tras implementar un plan de austeridad. —¿Cuál es la posición del Ministerio de Hacienda frente a la reforma tributaria radicada? —Es injusto que los colombianos paguen el derroche que ellos han cometido. A mí me parece que esa reforma no tiene ninguna viabilidad. Además, es una reforma que frena el crecimiento. Nosotros vamos a presentar una para estimular el crecimiento de la economía.
Lo que hizo el gobierno saliente es el colmo del descaro: gastó y después les pasa la cuenta a los colombianos. Yo creo que esa reforma, además de inconveniente, está mal orientada y es muy injusta con los colombianos, porque pretende ponerlos a pagar la parranda de este gobierno. Me recuerda a esos borrachos que, cuando llega el momento de pagar la cuenta, se levantan y desaparecen. Espero que el Congreso la archive. —¿Cuándo la van a presentar? —Primero vamos con el plan de austeridad, que es nuestra principal prioridad.
Después de eso, pensaríamos que en septiembre. —¿Cómo recibe usted las finanzas públicas y qué medidas puede tomar para empezar a recomponer las cuentas nacionales? —Lo primero que hay que hacer es enviar un mensaje muy claro de austeridad. Tenemos que aplicar una austeridad muy fuerte y, además, será un esfuerzo que durará varios años, porque esto no se corrige con una sola medida. También debemos estimular el crecimiento, porque con una economía más dinámica será más fácil lograr el ajuste. —¿Y cómo se estimula ese crecimiento en un escenario macroeconómico de altas tasas de interés, por ejemplo? —Bajar la inflación tiene que ser una prioridad para que las tasas de interés puedan seguir disminuyendo. Las tasas ya han bajado como resultado de la confianza que se ha venido generando, pero deben bajar aún más para impulsar la inversión.
Las medidas que vamos a anunciar traerán una perspectiva más positiva para el país y eso generará un repunte de la inversión, que hoy representa 13% del PIB, el nivel más bajo que hemos tenido en décadas. Hay que impulsar el crecimiento para que el ajuste sea menos doloroso. —¿Cómo se va alinear con la política monetaria del Banco de la República? —El Banco de la República es autónomo y tiene una misión clara: luchar contra la inflación.