El error de poner el aire a 18 grados para enfriar antes: por qué no funciona como crees

El error de poner el aire a 18 grados para enfriar antes: por qué no funciona como crees

No todo el mundo sabe cómo usar bien el aire acondicionado que tiene en casa. Y no solo esto, sino que no siempre se tiene el modelo más óptimo para ahorrar y a la vez no pasar calor en verano. Sin embargo, la idea generalizada de poner el aire acondicionado a 18 grados para que enfríe antes de tiempo es uno de los errores más frecuentes. Te lo explicamos.

Por mucho que vengas de la calle o haga mucho calor en tu casa, la solución no pasa por bajar la temperatura del aire acondicionado, ya sea fijo o portátil, a 18 °C. Sin duda, es uno de los mitos en los que más gente cae a la hora de usar este tipo de aparatos en casa. Especialmente cuando buscan ahorrar en la factura de la luz y al mismo tiempo evitar lo máximo posible el calor en esta época del año. Por lo que es el momento de conocer más a fondo qué ocurre y por qué esto es algo que no tendrías que hacer en el aire que tienes instalado en casa.

Qué pasa cuando se pone el aire a 18 grados Si quieres bajar la temperatura de una habitación, por ejemplo, cuando está a 30 grados o algo menos, lo más recomendable es no fijar la temperatura del aire acondicionado a 18 grados. ¿El motivo? No solo hay uno, sino que hay varios: - El compresor del aire va a estar a pleno funcionamiento durante más tiempo. - Por mucho que pongas el aparato a 18 °C, lo cierto es que no va a enfriar más rápido la habitación. - Al estar más tiempo en funcionamiento para intentar conseguir una temperatura tan baja implica que pagarás más por la luz. - No todas las estancias están igual de bien aisladas, por lo que es posible que no llegue nunca a la temperatura que habías seleccionado. La clave está en comprender en qué este tipo de aparatos consigue enfriar a la misma velocidad independientemente de si lo has puesto a 18 o 24 grados, por ejemplo. El simple hecho de poner el aparato a una temperatura mucho más baja únicamente provocará que esté a pleno funcionamiento durante más tiempo, lo que lleva a que consuma más luz y lo peor de todo es que se desgastará más la vida útil del aire acondicionado.

Y es que por mucho que dé la sensación de que ha enfriado la estancia mucho más rápidamente, no es así. ¿Hay alguna excepción? En cierto modo sí, pero va a depender del equipo que tengas instalado en casa. Básicamente, hay modelos inverter o que vienen con un modo turbo que logran aumentar la velocidad del ventilador de manera temporal o, incluso, logran que el compresor trabaje de forma más intensa. Pero eso pasa cuando se activa ese modo específico del aire acondicionado, no cuando se pone a 18 grados.

Entonces, ¿qué es mejor? Lo suyo es que juegues con la temperatura del aire acondicionado. El ajuste perfecto, que recomiendan los expertos, pasa por poner el aparato entre 24 y 26 grados en verano. Y en caso de que tengas mucho calor, lo cierto es que puedes subir la velocidad del ventilador o, en su defecto, activar el modo turbo (si es que lo tiene).

Además, a la hora de usar este tipo de equipos también hay que tener en cuenta el entorno: baja las persianas y cierra las ventanas; mantén las puertas cerradas si es que buscas que el aire se mantenga justamente en una sola habitación; puedes usar ventiladores en caso de que quieras distribuir mejor el aire frío por la casa; y limpia los filtros del aire para que funcione mejor en todo momento.