En el acto por el Día de la Rebeldía Nacional, el mandatario denunció que Washington ha recrudecido su política de seis décadas de bloqueo imponiendo un cerco energético y financiero que provoca «una profunda crisis en el sistema electroenergético, apagones de más de un día, paralización de industrias y afectación a decenas de miles de trabajadores». Díaz-Canel cuestionó la actuación de los funcionarios del Departamento de Estado, a quienes calificó como «expertos en redactar sanciones, hacer listas, inventar pretextos», y los comparó con «los redactores de dictos y bandos militares que tanto se hicieron temer y odiar en los oscuros tiempos medievales o de las ocupaciones nazis en la Segunda Guerra Mundial». El jefe de Estado denunció que Washington ha declarado «una guerra mundial contra las izquierdas y a Cuba como capital del comunismo en el siglo XXI». «Al acusar a Cuba, no solo buscan un chivo expiatorio, un agente externo, buscan a quien culpar de la protesta de los sectores más golpeados por una economía que hacen más ricos a los ricos y más pobres a los pobres», afirmó. Díaz-Canel subrayó que «el inmenso dolor de las familias cubanas se confirma en estadísticas», con muertes causadas por la falta de medicamentos y más de 100 mil cirugías que no pueden realizarse por los apagones y la falta de combustible para las plantas de apoyo. «La única amenaza contra la seguridad en la región, la verdadera y real amenaza contra la paz mundial y contra la vida humana es la política de agresiones que provocan hambrunas, empobrecimiento, migraciones desordenadas, caos, inestabilidad y decenas de miles de muertes en todo el mundo», sentenció el mandatario. ool/mks
Presidente de Cuba denuncia genocidio fríamente calculado de EEUU