Presidente de Cuba insta a enfrentar con esperanza desafíos actuales

Presidente de Cuba insta a enfrentar con esperanza desafíos actuales

“El llamado de ahora es a la acción, a no esperar, a no lamentarse, a no conformarse, a pensar como país, a buscar alternativas con audacia, a cuidar cada recurso como si fuese el último, a producir, a sustituir importaciones, a desarrollar nuestro potencial, a confiar en nuestras propias fuerzas”, recalcó el mandatario en el acto central por el Día de la Rebeldía Nacional. Instó a que cada cubano, desde su puesto de trabajo, en su campo, en su taller, en su escuela o en su barrio, sea protagonista de lo que hace el país para superar este momento. El jefe de Estado reafirmó el compromiso con la patria, con la Revolución, con las conquistas del socialismo y con la tarea de levantar una economía golpeada por siglos de colonialismo, décadas de neocolonialismo y más de 60 años de bloqueo reforzado, convertido en un plan genocida. “Que cada amanecer nos encuentre en pie de lucha”, sentenció el también primer secretario del Partido Comunista de Cuba. En cuanto a las acciones que se realizan para superar las dificultades, Díaz-Canel resaltó que todos los sectores de la sociedad trabajan de conjunto para innovar, aportar y modificar tecnologías que permitan seguir avanzando. “Nuestra respuesta a la asfixia es la inventiva, la creatividad y, aunque les moleste, también la alegría del pueblo cubano.

La respuesta al bloqueo es el esfuerzo inteligente y eficiente. La respuesta a los intentos de aislarnos y dividirnos es la unidad”, dijo el mandatario desde la Plaza de Pinar del Río, sede de las celebraciones por los sucesos del 26 de julio de 1953. Indicó que la unidad no significa uniformidad, sino que, a pesar de las diferencias de estilos, dinámicas y formas de enfrentar los desafíos, se comparte el mismo objetivo: que Cuba sea un país socialista, soberano, independiente, digno y próspero, sin dejar atrás a nadie. Alertó además que la creatividad y el esfuerzo, por heroicos que sean, no bastan para desmontar las estructuras del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos; de ahí la importancia de implementar con eficiencia las transformaciones económicas y sociales.

Explicó que el país ejecuta un proceso de saneamiento macroeconómico y potencia todas las formas de gestión, estimulando al trabajador y al campesino, y abriendo espacios a la inversión responsable, siempre bajo el principio de que los cambios no pueden desentenderse de la justicia social. Ratificó que Cuba es y será un país soberano, que nadie bajo ninguna circunstancia tiene derecho a decidir por la nación caribeña, y que “las decisiones económicas, políticas y sociales son y serán nuestras”. Díaz-Canel reiteró que, en el año del centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro, los cubanos están llamados a honrar su memoria con hechos, con trabajo, con dignidad y con suficiente lucidez y determinación para aplicar en el menor tiempo posible las transformaciones necesarias. oda/mpp