Bloomberg — BlackRock Inc (BLK) ha concluido una emisión de bonos por valor de US$12.500 millones vinculada a un proyecto de centro de datos de Meta Platforms Inc (META) en Texas, tras un proceso de comercialización de casi una semana de duración y una ola de ventas masivas de deuda de las grandes empresas tecnológicas. El bono con vencimiento en 2048 se vendió con una prima de rendimiento de 2,875 puntos porcentuales por encima de los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años, según una persona con conocimiento del asunto. La fijación de precios se ajustó a las conversaciones iniciales, lo que lo convierte en un caso poco habitual de emisión de bonos con calificación de inversión que no se ajustó al alza durante el proceso de sindicación. La operación acabó siendo unos US$273 millones superior a lo previsto en el momento de su lanzamiento, según indicó dicha persona, que pidió no ser identificada debido al carácter privado de las conversaciones.
Los bonos también repuntaron en las primeras operaciones del lunes, lo que sugiere que la demanda de los inversores se fortaleció tras la tibia acogida de la semana pasada. El interés de los inversores por financiar infraestructuras de inteligencia artificial se ha desvanecido en el mercado estadounidense de deuda de alta calificación, tras un exceso de emisiones de gran volumen y la creciente preocupación sobre si las inversiones masivas en centros de datos resultarán rentables. Los nuevos bonos, ofrecidos por una empresa vinculada a BlackRock denominada Sopaipilla Investor, atrajeron hasta US$20.000 millones en órdenes de compra, lo que supone aproximadamente 1,6 veces el importe puesto a la venta, según fuentes con conocimiento del asunto. Los emisores suelen aspirar a generar una demanda varias veces superior al volumen de la emisión para obtener un precio óptimo.
Los fondos recaudados se destinarán a financiar un complejo de centros de datos en El Paso (Texas), del que se espera que proporcione hasta 1 gigavatio de capacidad informática para cargas de trabajo de inteligencia artificial. Las filiales de BlackRock, Global Infrastructure Management y HPS Investment Partners, poseen una participación del 80% en el proyecto, mientras que Meta es propietaria del 20% restante. JPMorgan Chase & Co (JPM) y Morgan Stanley (MS) gestionaron la emisión de deuda. El bono se vendió con una prima de rendimiento respecto al nivel al que cotizan actualmente los bonos Beignet, vendidos en octubre para ayudar a financiar un centro de datos de Meta en Luisiana.
La operación Sopaipilla, que toma su nombre de un dulce frito popular en el suroeste de EE.UU., se asemeja a un préstamo de financiación de proyectos. Dicha deuda es emitida por una entidad con fines específicos, el principal se amortiza gradualmente a lo largo del tiempo y las obligaciones están respaldadas por los compromisos de arrendamiento de Meta. Esta estructura permite a Meta obtener la financiación fuera de balance, lo que alivia las preocupaciones sobre el exceso de endeudamiento, al tiempo que tranquiliza a los inversores respecto al riesgo, ya que el gigante de las redes sociales respalda la deuda mediante el arrendamiento del centro de datos. Lea más en Bloomberg.com