Conozca a los tradicionalistas que mantienen vivas las fiestas de Santo Domingo de Guzmán...

Conozca a los tradicionalistas que mantienen vivas las fiestas de Santo Domingo de Guzmán...

Las fiestas de Santo Domingo de Guzmán son una de las expresiones culturales y religiosas más representativas de Managua. Detrás de esta celebración existen hombres y mujeres que, durante décadas, han mantenido vivas las tradiciones que acompañan al patrono de la capital. A continuación, un recorrido por algunos de los tradicionalistas que han convertido su fe y compromiso en un legado para las nuevas generaciones. - De tu imterès: Ocho productos mantienen su precio en la canasta básica El recorrido inicia con el más veterano de los tradicionalistas: don José María Barahona, mejor conocido como «Chema Pelón», quien este año cumple 52 años manteniendo una de las costumbres más esperadas durante las fiestas. Cada 31 de julio, con apoyo de la municipalidad, adorna los alrededores de la rotonda Cristo Rey, engrasa su tradicional «palo lucio» y espera que algún participante logre llegar hasta la cima para ganar premios, entre ellos electrodomésticos.

Paralelamente, junto a su familia, reparte nacatamales a los asistentes. Tradicionalistas de Santo Domingo que mantienen viva la fe Don Chema, de 87 años, asegura que comenzó esta tradición luego de que Santo Domingo de Guzmán sanara a una de sus hijas, quien nació con un problema de salud. Afirma que cuando ya no pueda continuar, serán sus hijos quienes mantendrán vivo este legado. La tradicional Chicha de las Siete Quebradas Otra de las costumbres más conocidas es la elaboración de la Chicha de las Siete Quebradas, iniciada por el ya fallecido Lisímaco Chávez, quien murió hace 21 años.

Desde entonces, sus nietos continúan preparando esta bebida fermentada que regalan cada 31 de julio durante la vela del barco. Además de la chicha, los descendientes del reconocido torólogo también distribuyen alimentos entre los asistentes, con el respaldo de la municipalidad. Luis Aburto y el fervor cultural Entre los tradicionalistas de Las Sierritas de Managua destaca Luis Aburto, quien cada año entrega la tajona de las fiestas a la mayordoma de Managua. Durante esta actividad suele estar acompañado por las reinas de las festividades, quienes lucen trajes folclóricos, trenzas y coloridos adornos.

Asimismo, Aburto recibe apoyo económico de la Alcaldía de Managua para continuar promoviendo estas celebraciones. Los cargadores de Santo Domingo Los cargadores también forman parte esencial de las festividades de Santo Domingo de Guzmán. Cada año participan numerosos grupos, lo que en ocasiones genera disputas por el honor de portar la imagen. Estos grupos se distinguen por el color de sus vestimentas: unos utilizan celeste y otros amarillo.

José Alarcón lidera uno de estos grupos y asegura que lleva muchos años dedicado a la tradición de cargar, junto a otros devotos, la imagen de «Minguito» durante las principales actividades religiosas. Las Vacas Culonas, una tradición más reciente Entre las expresiones culturales incorporadas en años recientes destacan las fiestas de las «Vacas Culonas», donde decenas de participantes bailan utilizando trajes con grandes caderas que representan a una vaca. La actividad se desarrolla cada 31 de julio en el barrio San José Oriental y fue creada por Manuel Orozco. Además, recibe apoyo económico de la municipalidad para organizar las tradicionales corridas de toros en la vía pública, inspiradas en las celebraciones de Pamplona, España.

Tradicionalistas que dejaron huella Las fiestas también recuerdan a personajes que marcaron la historia de esta celebración y que hoy permanecen en la memoria de los devotos. Entre ellos figura Juana Francisca Villalta Lezama, conocida como «La Chica Vaca», considerada la promotora y bailarina más emblemática del baile de las Vacas Culonas. Falleció el 30 de septiembre de 2013 en Managua y, tras su partida, ningún integrante de su familia continuó con la tradición. Otro personaje inolvidable fue Óscar José Ruiz Rivera, reconocido como el «Cacique Mayor».

Con su característico traje adornado con abundante plumaje de pavo real, acompañó durante muchos años los recorridos de Santo Domingo de Guzmán cada 1 y 10 de agosto. Aunque antes de fallecer, el 10 de marzo de 2021, comentó a TN8 que pensaba retirarse de las festividades, continuó participando hasta sus últimos años, convirtiéndose en uno de los símbolos más recordados de esta celebración religiosa y cultural.