El Atlético de Madrid está muy atento a lo que pueda dar de sí la situación que puede marcar el mercado de verano, para lo bueno y para lo malo. Nos referimos a un Julián Álvarez, cuyo destino aún está por definirse, después de que el jugador diese un paso en falso con sus declaraciones en el Mundial. En este sentido, aunque la postura del club colchonero parece inamovible, a cuenta de las declaraciones públicas de su primera espada, Miguel Ángel Gil Marín, CEO del club, está claro que el asunto puede colear en las próximas semanas. El jugador está convocado para unirse a la convocatoria el próximo 10 de agosto, para comenzar a preparar la temporada.
Apenas cinco días antes de que se dispute el primer partido oficial del curso para los de Diego Pablo Simeone. Los dos únicos escenarios para Julián Álvarez en el mercado de fichajes La situación del delantero argentino, a ojos del Atlético de Madrid, pasa por dos únicos escenarios. El primero, quedarse en el club y cumplir su contrato, habida cuenta de que tiene una extensión hasta 2030 y una cláusula de 490 millones de euros. El segundo, aceptar alguna propuesta que pudiese llegar desde Inglaterra o Francia, con el Arsenal y el PSG como dos de los únicos equipos que podrían afrontar semejante contratación.
Eso sí, en este escenario, el club colchonero tiene claro que no podría alargarse demasiado la toma de decisión, porque se tendría que buscar un recambio de garantías. El FC Barcelona queda descartado en el 'caso Julián' En el Atlético, como les venimos contando desde el inicio de este culebrón, la opción del FC Barcelona no se contempla. En ningún caso. En el cuadro catalán confían en que el jugador pueda dar otro paso más, que se declare en rebeldía o que haga otro gesto más, como el que hizo durante el Mundial, para forzar la situación.
Pero la realidad es que, en los parámetros económicos que maneja el club catalán; ni siquiera en esa situación, le serviría. El Barça no parece querer subir de los 100 millones de euros. Y Gil Marín ya lo dejó claro hace poco, en una entrevista. No se vende, menos al cuadro catalán, ni por 100, ni por 200 millones.
No se vende. Otra cuestión diferente es que, a malas, tenga que salir. Pero ahí, Julián tendría que resignarse a irse fuera de España. Y ése no era el plan que tenía en mente el futbolista.
La tensa relación de Julián Álvarez con la afición del Atlético Por eso, uno de los escenarios más plausibles es que el argentino tenga que cumplir su contrato. Y ahí tendrá que lidiar con su situación, con su mala decisión de hablar durante el Mundial. Y con el enfado monumental de una afición que se siente herida y traicionada por un jugador al que se le cuidó y respaldó, incluso en una temporada tan mediocre como la anterior, en la que se pasó casi cuatro meses sin ver puerta en LaLiga. Incluso cuando fue protagonista del penalti ante el Real Madrid que eliminó al equipo.
Incluso cuando marró la pena máxima en la final de Copa, que dejó sin título al Atlético. El clima con Julián no es el mejor y, a la vista de su forma de proceder, muchos dudan de que tenga la fortaleza mental y la personalidad para revertir esta situación. El espejo de Antoine Griezmann para reconciliarse con el Metropolitano Recientemente, Miguel Ángel Gil Marín, dejó una reflexión para quien quiera entender, que entienda. Preguntado por Antoine Griezmann, señaló: “Los atléticos hemos tenido el privilegio de disfrutar de su magia, de su fútbol y de sus tantos.
Por encima de todo, su trayectoria ha dejado en evidencia una realidad irrefutable: se está mejor dentro del Atlético de Madrid que fuera de él”. En este sentido, le puso como ejemplo respecto a qué hacer para revertir una situación como la que Julián padece ahora mismo, respecto a la afición. “El propio jugador reconoció en su momento el error de salir, y espero que esa evidencia sirva de ejemplo para muchos otros futbolistas en el futuro”, comentó Gil Marín. El propio Griezmann reconoció en su momento el error de salir, y espero que esa evidencia sirva de ejemplo para muchos otros futbolistas en el futuro Miguel Ángel Gil Marín CEO del Atlético Se refería, claro, al momento en el que Griezmann decidió irse al FC Barcelona, situación análoga a la actual en el caso de Julián. En la Ciudad Condal no fue tan feliz como esperaba y se ganó la animadversión de la hinchada colchonera.
Cuando regresó, le tocó trabajar en silencio, aguantar los pitos y la indiferencia de los seguidores, para volver a convencerles y marcharse del club como una de las mayores leyendas de la entidad rojiblanca. Ahí tiene el ejemplo, JuliánÁlvarez, por si quiere entenderlo.