El mercado petrolero vivió este lunes un giro brusco. El Brent para entrega en septiembre cayó 4,66% hasta 92,27 dólares, mientras que el WTI retrocedió 5,02% y cerró en 84,83 dólares por barril. La corrección llega después de semanas de tensión extrema en Oriente Medio y coincide con la detención de los ataques entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz, una pausa que los operadores interpretaron como un alivio parcial para el suministro global. Durante la semana pasada, el Brent llegó a tocar los 102 dólares, su nivel más alto desde mayo y casi 30 dólares por encima del precio observado a comienzos de mes.
El repunte estuvo alimentado por el recrudecimiento de los combates en la región y por el temor a que una guerra abierta afectara aún más el flujo de crudo desde el golfo Pérsico. Más leídas La banca venezolana mueve más de $9.000 millones en divisas en 2026 Ministerio de Hidrocarburos inicia adecuación de empresas mixtas al nuevo reglamento petrolero Las cicatrices de la improvisación El punto más sensible del mercado petrolero La seguridad de los petroleros en el estrecho de Ormuz ha sido el principal factor de riesgo desde finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán. En condiciones normales, por esta franja marítima transita una quinta parte del petróleo mundial, pero el conflicto paralizó gran parte del tráfico. Los productores buscaron rutas alternativas, aunque estas también enfrentan presiones.
La semana pasada, petroleros saudíes fueron atacados en el mar Rojo, lo que reforzó la percepción de vulnerabilidad en los corredores energéticos de la región. Cuando el suministro se reduce, los precios suben y el impacto se extiende a los carburantes. La escalada de precios coincidió con un momento en el que la inflación empezaba a moderarse más de lo previsto. Ahora, con el crudo todavía en niveles elevados, los inversores asignan una probabilidad del 36 % a que la Reserva Federal suba su tasa de referencia en una próxima reunión, según datos de CME Group.
Un aumento de tipos ayudaría a contener la inflación, pero también podría enfriar la actividad económica al encarecer el crédito para hogares y empresas. Aunque el petróleo ha devuelto parte de las ganancias acumuladas en julio, el mercado sigue operando bajo un nivel de incertidumbre muy alto, condicionado por la evolución del conflicto y la capacidad de mantener abiertas las rutas de exportación. Con información de Euronews