Honkai: Nexus Anima es el nuevo título de HoYoverse y, tras varias horas con la beta de finales de julio de 2026, puedo decir que su mayor virtud no está únicamente en sus criaturas ni en su apartado visual. Su verdadera fortaleza es la facilidad con la que consigue atraparte incluso si este tipo de juegos nunca ha sido lo tuyo. Debo comenzar con una confesión: los RPG de tablero y colección de criaturas no suelen estar entre mis géneros favoritos. Entré a Honkai: Nexus Anima con bastante cautela, esperando encontrar una propuesta que me llamara la atención de manera mínima.
Sin embargo, bastaron un par de horas para descubrir que HoYoverse volvió a construir uno de esos mundos que despiertan una curiosidad casi imposible de ignorar. Su narrativa está levantada por capas. Nunca intenta explicarte todo de golpe; por el contrario, cada respuesta abre una nueva pregunta. Esa sensación convierte el recorrido en una invitación constante a seguir jugando, no porque el título te obligue, sino porque deseas comprender qué ocurre realmente.
A ello se suma una curva de aprendizaje muy bien medida. Las mecánicas aparecen poco a poco, sin saturar al jugador, mientras que el apartado sonoro vuelve a demostrar el cuidado casi obsesivo que caracteriza al estudio. Desde la música hasta pequeños detalles, como el sonido de unos tacones recorriendo distintos tipos de superficie, todo transmite la sensación de estar frente a una producción que presta atención incluso a aquello que muchos pasarían por alto. Todo lo que debes saber de Honkai: Nexus Anima Honkai: Nexus Anima presenta un mundo posapocalíptico que parece no tener límites La aventura comienza con un ambiente sorprendentemente luminoso.
Después de elegir el género del protagonista aparece Darsea, quien funciona como guía durante los primeros compases de la historia. A través de ella conocemos un mundo que parece amable y dinámico, mientras el juego introduce varias decisiones de diálogo que, desde el principio, deja claro que tendrán consecuencias. Las primeras actividades sirven para explicar el funcionamiento de las Anima, criaturas capaces de acompañarte siempre que logres derrotarlas y establecer un vínculo con ellas. Todo parece seguir un ritmo tranquilo… hasta que la realidad se rompe.
De un momento a otro, la Darsea que conocías se convierte literalmente en una figura de cartón. En su lugar aparece un misterioso personaje que oculta su identidad detrás de un enorme pan colocado sobre la cabeza. A partir de entonces la historia cambia de tono de manera abrupta. Darsea desaparece y descubres que han transcurrido 214 años desde la última vez que saliste al mundo.
Esa revelación transforma por completo la aventura. El escenario alegre deja paso a una realidad inquietante donde varias Anima adquieren una apariencia que, por momentos, recuerda al desasosiego de Five Nights at Freddy’s. Tras escapar de ese primer desastre llegas a un plano casi celestial donde tres poderosas entidades te reciben con una hostilidad absoluta. Allí apenas alcanzas a comprender una pequeña parte de lo que sucede antes de que intervenga Nonimir, el hermano de Darsea, quien termina perdonándote con evidente pesar, pero exiliándote también.
Tras ello deberás buscar a Darsea para indagar en los misterios de tu propia existencia. Ese episodio funciona como el verdadero punto de partida. Al llegar a una nueva realidad mucho más estable, el juego comienza a respirar. Conoces nuevos personajes, formas más vínculos con distintas Anima y descubres que todos los acontecimientos parecen estar conectados mediante múltiples planos de existencia.
Uno de los conceptos que más me fascinó fue el enorme jardín de loto donde cada flor representa un mundo diferente. Es una imagen tan sencilla como poderosa que resume muy bien la escala de la historia. Honkai: Nexus Anima no intenta impresionar únicamente con su fantasía; también busca despertar una sensación permanente de misterio. Y funciona.
Te recomendamos: Petit Planet: el adorable mundo de estrellas que te robará el corazón. Los niveles y las mecánicas consiguen integrarse con naturalidad Uno de los mayores aciertos de Honkai: Nexus Anima es que jamás separa la jugabilidad de la narrativa. Las mecánicas aparecen cuando la historia las necesita, por lo que aprender resulta mucho más orgánico. Las decisiones de diálogo, el orden en que conversas con determinados personajes e incluso algunas actividades opcionales modifican pequeños aspectos del recorrido.
No obstante, el juego tampoco castiga a quien prefiera avanzar con rapidez. Si sólo quieres seguir la historia principal, los elementos esenciales terminan revelándose de forma natural. Los enfrentamientos ocurren sobre un tablero donde las Anima ocupan distintas posiciones estratégicas. Importan su nivel, el lugar que ocupan, las cartas de apoyo y la composición del equipo.
Conforme avanzas aparecen nuevas tarjetas especializadas en defensa, curación, ataques elementales y otras funciones que vuelven el sistema mucho más profundo de lo que aparenta durante las primeras horas. Incluso para alguien que normalmente evita este tipo de combates tácticos, la historia consigue mantener el interés suficiente como para querer experimentar con cada nuevo enfrentamiento. ¿Vale la pena jugar Honkai: Nexus Anima sólo por su apartado artístico? Sorprendentemente, sí. El sello artístico de HoYoverse vuelve a aparecer con toda su fuerza.
Los personajes lucen elegantes, detallados y llenos de pequeños elementos de diseño que terminan definiendo su personalidad antes incluso de que hablen. Las Anima también poseen un encanto muy particular. Algunas resultan adorables, mientras que otras evolucionan hacia formas considerablemente más intimidantes sin perder identidad. Los paisajes son probablemente uno de los aspectos que más me impresionaron durante la beta.
Varias localizaciones poseen una composición que invita simplemente a detenerse unos segundos para observarlas. Los espacios urbanos pierden un poco de esa magia, pero siguen manteniendo una dirección artística muy sólida. El sonido vuelve a convertirse en un aliado constante. No sólo acompaña la exploración; también aporta textura al mundo.
Escuchar cómo cambian las pisadas dependiendo del calzado o del terreno puede parecer un detalle menor, pero termina reforzando la inmersión de forma sorprendente. Entonces, ¿qué hace diferente a Honkai: Nexus Anima? Es inevitable encontrar ecos de otras franquicias. Las Anima recuerdan a los grandes juegos de criaturas coleccionables; el tablero evoca distintos RPG tácticos; algunos diseños y el misterio de su universo pueden traer a la memoria ciertas series de mahō shōjo.
Sin embargo, Honkai: Nexus Anima consigue que todas esas referencias terminen sintiéndose propias gracias a la forma en que las integra dentro de un mismo universo. Nada parece colocado únicamente por nostalgia o moda. Todo existe para alimentar una historia que avanza mediante preguntas, secretos y múltiples realidades conectadas. Al final, creo que ahí reside su mayor virtud.
No intenta sorprender con una sola mecánica revolucionaria, sino construir un mundo donde cada sistema alimenta al siguiente hasta formar una experiencia muy cohesionada. Salí de la beta con la sensación de que apenas había levantado la primera capa de un misterio mucho más grande. Y quizá ese sea el mayor peligro de Honkai: Nexus Anima: siempre encuentra un motivo para convencerte de jugar “unos minutos más”. Naturalmente, todavía se trata de una beta.
Encontré algunos errores menores de texturas y pequeños fallos técnicos, pero ninguno llegó a romper la experiencia ni a impedir el progreso. Si ese nivel de pulido se mantiene —o incluso mejora— de cara al lanzamiento, HoYoverse podría tener entre manos otro de esos juegos capaces de absorber cientos de horas sin que apenas te des cuenta. Las impresiones presentadas corresponden a una versión beta del juego. Algunos contenidos, mecánicas o elementos visuales podrían modificarse en la versión final.
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