La Tierra que aparece en la nueva visualización difundida por la NASA no se parece demasiado al planeta azul, verde y marrón que estamos acostumbrados a ver en las imágenes tomadas desde el espacio. En la recreación, vemos enormes abultamientos, depresiones y formas irregulares que ponen en duda que la tienda sea perfectamente esférica. Pero lo cierto es que esa imagen no representa la superficie real de la Tierra. ¿Por qué está deformada? Lo que muestra es el geoide de la Tierra, un modelo científico que permite visualizar las variaciones del campo gravitatorio terrestre.
La representación puede resultar desconcertante a primera vista, pero es una herramienta fundamental para disciplinas como la geodesia, la cartografía o la navegación por satélite. La NASA utiliza este tipo de modelos para estudiar con enorme precisión cómo se distribuye la masa en nuestro planeta y cómo esa distribución afecta a la gravedad. Y precisamente ahí está la clave para entender por qué la Tierra aparece con un aspecto tan irregular. Qué es el geoide de la Tierra La Tierra suele representarse como una esfera perfecta, pero la realidad es algo más compleja.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) explica que la rotación terrestre provoca que la Tierra esté ligeramente achatada en los polos y ensanchada en la zona del ecuador. Esta forma, a nivel matemático, recibe el nombre de elipsoide, y es una representación bastante útil del planeta. Sin embargo, tampoco se ajusta a la realidad por completo, sobre todo desde el punto de vista de la gravedad. Y es precisamente ahí donde entra en juego el término de geoide.
De forma simplificada, podría decirse que es una superficie imaginaria que representa el nivel medio del mar si los océanos estuvieran en reposo y solo actuaran sobre ellos la gravedad y la rotación terrestre. Por tanto, en un mundo ideal, esta superficie sería una buena referencia para determinar las alturas y medir con precisión la forma del planeta. Sin embargo, dado que la gravedad no es exactamente igual en todos los puntos del globo, esto tampoco nos sirve. Debido a la diferencia de campos gravitatorios que hay en la Tierra, sobre todo por cordilleras y grandes fosas oceánicas, el geoide presenta zonas donde la superficie teórica se encuentra ligeramente por encima o por debajo del elipsoide de referencia.
Estas diferencias son extremadamente pequeñas a escala planetaria, pero tienen una enorme importancia científica. Y es precisamente lo que la NASA ha convertido en una imagen tan llamativa. La imagen está alterada La representación del geoide puede llevar a engaño si se interpreta literalmente. Las gigantescas protuberancias que aparecen en la visualización no son montañas ni elevaciones físicas de la superficie terrestre.
La escala de las variaciones se ha exagerado aproximadamente 10.000 veces para que el ojo humano pueda apreciarlas. En la realidad, las diferencias del geoide respecto al elipsoide son muy pequeñas. Sin esta exageración visual, la imagen sería prácticamente indistinguible de una esfera ligeramente achatada. Las zonas elevadas y hundidas reflejan, por tanto, diferencias en el campo gravitatorio terrestre.
Aunque pueda parecer una curiosidad científica, el geoide tiene aplicaciones muy prácticas. Es una referencia esencial para determinar las altitudes respecto al nivel medio del mar, algo imprescindible en cartografía, ingeniería y geodesia.